Buenos Aires, 5 de abril.- Líderes de todo el mundo condenaron con dureza el lanzamiento de un misil llevado a cabo hoy por Corea del Norte, como estaba previsto, con el fin de poner en órbita "un satélite de comunicaciones experimental".
El misil despegó a alrededor de las 11:30 horas (02:30 GMT) y voló sobre Japón en dirección al Pacífico, según confirmaron los gobiernos japonés y surcoreano y reproduce la agencia dpa.
La agencia de noticias norcoreana KCNA aseguró que el satélite fue puesto en órbita "con éxito". Fuentes de la presidencia en Seúl citadas por la agencia Yonhap, sin embargo, señalaron que ningún satélite fue puesto en órbita. También el Comando de Defensa Aeroespacial Norteamericano (NORAD) indicó que la operación fue un fracaso.
El lanzamiento desató una ola de condenas internacionales. Estados Unidos, Japón y Corea del Sur destacaron que Corea del Norte violó una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, independientemente de si el objetivo fue poner en órbita un satélite, como afirma Pyongyang, o si fue una prueba de un misil balístico de largo alcance, como sospechan los tres países.
China y Rusia llamaron a reaccionar con prudencia al lanzamiento, en tanto que Naciones Unidas celebrará hoy mismo una reunión del Consejo de Seguridad para analizar la cuestión.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió desde Praga que "el desarrollo y la proliferación de tecnología para desarrollar misiles balísticos por Corea del Norte supone una amenaza para la región del noreste asiático y para la paz y la seguridad internacional".
El mandatario sostuvo que el misil, identificado por la Casa Blanca como un Taepo-dong-2, supone una "clara violación" de la resolución 1718 del Consejo de Seguridad de la ONU, que prohíbe expresamente cualquier actividad con misiles balísticos.
"Con este acto provocativo, Corea del Norte ha desatendido sus obligaciones internacionales, ignorado inequívocamente un llamamiento a la moderación y ha vuelto a aislarse de la comunidad internacional", afirmó Obama en un comunicado.
Estados Unidos deliberará al respecto con sus aliados en la región, entre ellos Japón y Corea del Sur, así como con miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.
Tokio pidió una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU. Desde el anuncio del lanzamiento, Japón venía amenazando con destruir el misil si existía el riesgo de que cayera sobre su territorio. Según las primeras informaciones, la primera parte del cohete cayó en el Mar de Japón y la segunda en el Pacífico.
El ministro de Exteriores japonés, Hirofumi Nakasone, coincidió con su homóloga estadounidense, Hillary Clinton, en la necesidad de que el Consejo de Seguridad envíe un mensaje claro al régimen norcoreano.
Corea del Sur, por su parte, calificó el lanzamiento de "provocación" y advirtió que constituye una "seria amenaza" para la paz en la península coreana y la paz mundial. "El gobierno tomará decididas medidas", dijo un portavoz.
China pidió "contención" tras conocerse la noticia. "Esperamos que todas las partes reaccionen con tranquilidad y moderación", dijo la portavoz del Ministerio de Exteriores Jiang Yu en Pekín. Todas las partes afectadas deben actuar de forma moderada y garantizar la paz y la estabilidad en la región.
Para ello, añadió, China está dispuesta a desempeñar un papel constructivo. Un experto chino en Corea del Norte abogó por retomar pronto las conversaciones a seis bandas para poner fin al programa armamentístico nuclear norcoreano.
También Rusia reclamó prudencia a la comunidad internacional. Un portavoz del Ministerio de Exteriores sostuvo que los expertos militares rusos tendrán que investigar el acto para establecer, antes de ofrecer una evaluación definitiva, si se trató de la prueba de un misil portador de un satélite espacial o de un misil balístico de largo alcance.
Rusia no se pronunció de momento sobre posibles pasos en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde tiene poder de veto.
El alto gremio de la ONU se reunirá hoy en una sesión especial en Nueva York para deliberar sobre el tema. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, manifestó hoy en Nueva York su preocupación por la situación y advirtió que la actitud de Pyongyang "no ayuda a los esfuerzos para lograr un diálogo y la paz y estabilidad en la región".
Ban apeló a que los países implicados trabajen en medidas de construcción de confianza para reanudar el diálogo a seis bandas, en el que participan las dos Coreas, Japón, China, Estados Unidos y Rusia, para poner fin al programa armamentístico nuclear norcoreano.
