Buenos Aires, 15 de julio.- Finalmente, Jorge Mangeri fue condenado a prisión perpetua por el asesinato de Ángeles Rawson. El portero fue declarado culpable del delito de femicidio en concurso con abuso sexual y homicidio agravado. El crimen de la adolescente de 16 años sucedió en junio de 2013 y conmocionó a todo el país.
El Tribunal Oral en lo Criminal 9 de la Ciudad de Buenos Aires fue el que consideró que el encargado del edificio de Ravigniani 2.360, en el que vivía la víctima, fue el autor del crimen.
Este mediodía, Mangeri había reiterado que no había tenido participación en el hecho. "Vuelvo a declarar mi inocencia. Soy inocente. No tuve ni tengo nada que ver con la muerte de ‘Mumi’. Nada más. Que se haga justicia. Nada más", fueron las palabras del hombre de 47 años.
El caso
Ángeles desapareció el 10 de junio de 2013 y al día siguiente fue hallada muerta en un predio de la Ceamse (una planta de residuos), en la localidad bonaerense de José León Suárez.
Las cámaras de seguridad de la zona determinaron que había llegado hasta el edificio donde vivía, en Palermo, y las sospechas se centraron en la familia de la menor.
Pero el viernes 15 de junio, el portero del edificio fue trasladado por la policía para declarar como testigo. En pleno testimonio, tras sucesivas contradicciones, Mangeri confesó: "Fui yo". Desde ese día está detenido. Por cuestiones técnicas del derecho penal, el valor probatorio de esa frase fue puesto en duda durante el debate.
La Justicia dio por acreditado en la instrucción que a las 9,50 –como quedó grabada en la cámara de seguridad-, Ángeles llegó al edificio pero no entró a su departamento. De esta manera, se dio por sentado que Mangeri interceptó a Ángeles en el hall central y con un engaño la llevó hasta algún otro sitio del edificio donde intentó violarla y la asesinó.
