Dos jóvenes maestros de primaria quisieron subir un escalón y ganar un poco más de dinero al tratar de dar clases en una escuela secundaria amparándose en sus títulos de licenciados en Historia, pero las autoridades descubrieron que dichos diplomas eran truchos. Desde el Ministerio de Educación confirmaron que los involucrados falsearon los títulos de la universidad de Morón de Buenos Aires, aunque no tenían constancia si la casa de altos estudios había radicado alguna denuncia. Pero no sería la única maniobra que habrían realizado, ya que también están en la mira por haber adulterado el carné con puntos que entrega la Junta de Clasificación Docente y que sirve para ganar horas cátedras o cargos. Por este hecho está en marcha un sumario administrativo local, el cual puede culminar con la cesantía de los implicados y la recomendación de Asesoría Letrada de llevar a cabo una denuncia por falsificación de un instrumento público.

Los involucrados son un hombre y una mujer, conocidos entre ellos, de 36 y 33 años respectivamente, cuyas identidades no trascendieron. Debido al escándalo, desde la cartera educativa impidieron que accedieran a horas cátedras de un colegio secundario de Capital, pero sí siguen dando clases en el nivel, hasta que una resolución dictamine lo contrario.

El caso volvió a cobrar notoriedad porque la decana de la Facultad de Filosofía de la UNSJ, Rosa Garbarino, brindó ayer una conferencia de prensa en la que dio detalles del avance de la causa. La autoridad universitaria sigue de cerca el tema debido a que los maestros cursaron tan sólo un año de la carrera Licenciatura en Historia, que se dicta en la unidad académica, y porque a los alumnos que efectivamente egresaron y que habían sido sus compañeros les había llamado la atención que tuvieran tanto puntaje a la hora de competir por dar clases como profesores, cuando ni siquiera se habían recibido.

En realidad, los implicados tenían un título de licenciados en Historia de la Universidad de Morón, pero desde esa institución informaron que los dos maestros nunca cursaron y que tanto el certificado analítico, los sellos, las firmas y las notas que figuraban eran falsas. Pero no era la única irregularidad, ya que están bajo la lupa por aumentar los puntajes que les otorgó la Junta de Clasificación al adulterar el carné oficial.