No se ha paralizado, pero pisó el freno. Cinco de siete grandes empresas constructoras de la provincia de San Juan consultadas al azar admitieron ayer que tras la devaluación y fuerte alza de precios de materiales que no se condicen con índices oficiales para ajustar los precios de los contratos, la obra pública en la provincia ha sufrido un freno. El impacto no es uniforme, sino que está atado a la fuente de financiamiento y la redeterminación de precios que se aplique: la mayor desaceleración en el ritmo de actividad se ha producido en la construcción o ampliación de escuelas, obras viales y de saneamiento (cloacas, agua), en líneas de media tensión eléctrica, plantas de procesamiento de basura, barrios del Procrear u obras emblemáticas como el teatro. No están afectados en cambio -al menos, no con esa intensidad- los barrios del IPV, el dique Punta Negra o el museo de los dinosaurios. ‘’No se están paralizando las obras, se están frenando, disminuyendo el ritmo. Las obras que antes había 10 obreros ahora hay 5’’, dijo Juan Carlos Terussi, con obras en escuelas y el mantenimiento de la Circunvalación, entre otros. ‘’Eso ha pasado con la devaluación y las consecuencias derivadas en la economía, particularmente en esta industria. Ha cambiado el marco económico de los contratos de obras públicas y privadas, por lo tanto, se tendrán que rever los mecanismos que apunten a mantener la ecuación económica de los mismos’’, dijo Juan Galvarini, quien agregó a modo de ejemplo que ‘’la gente que está haciendo viviendas individuales con créditos Procrear han quedado descalzados’ por la devaluación del poder adquisitivo del préstamo logrado.
Desfasaje
Las empresas que han ralentizado los trabajos le echan la culpa a los índices de redeterminación de precios de la obra pública, motivo por el cual vienen insistiendo con negociaciones ante el gobierno provincial hace varias semanas. ‘’La desaceleración se ha producido especialmente por la devaluación, que ha causado una distorsión muy grande de precios que no se ha traducido a los reajustes’’ aseguró César Borrego. ‘’Ahora es todo un problema por la fórmula que se utiliza para reajustar. Tras la devaluación no hay ningún insumo que haya subido menos del 20% en los últimos dos meses y los índices no lo reflejan, como cemento, hierro y ni hablar de los insumos que se ajustan a valor dólar como plásticos y cañerías cloacales y cables de electricidad. La distorsión realmente es muy grande, necesitamos un ajuste mensual del índice’’, agregó el empresario que entre obras participa en la del teatro del Bicentenario. ‘’El problema es que se reconoce 5 y los precios han subido 30. Lo que puede pasar es que alguno espere un poco mas y otro menos, pero esto es aritmético y en algún momento la plata se acaba’’, dijo Julian Rins, desde Sigma. ‘’Las fórmulas de reajuste que vienen de la Nación no reflejan la realidad. Nosotros hemos solicitado de mínima que se aplique la formula de redetermiacion que tiene el IPV, que sin ser real, de todas es la que mas se acerca a la realidad’’, aportó por su lado el empresario Julio Nacusi. ‘’Queremos que se aplique a las obras de Vialidad, de Arquitectura o de Educación la misma fórmula, retroactivo a junio’’, agregó el constructor .
