El color del Mundialito no sólo se vive en la cancha, sino también en la Escuela Hogar José Estrada, donde habitan los casi 600 chicos que llegaron de distintas provincias argentinas y chilenas.
Como es costumbre desde hace algunas ediciones, el Club Trinidad se pone en campaña durante todo el año para conseguir fondos y alojar a los visitantes. El bono contribución que venden los padres, parte del dinero de la inscripción de los clubes y un subsidio del gobierno provincial son la columna vertebral que mantiene a los niños como si estuvieran en casa. Tal vez mejor, por la convivencia con delegaciones de otras provincias. La que no llegó a experimentar Angel Di María, hoy por hoy figura del superprofesional Real Madrid de España, porque cuando era un infantil llegó a competir en el torneo de Trinidad, siendo alojado en la casa de Facundo Suárez, quien jugaba en el equipo local. Es que en esa época los chicos sanjuaninos hospedaban a los extranjeros en sus casas.
Ahora bien, ¿qué hacen los chicos durante su tiempo libre? De todo: juegan a las cartas, al metegol y hasta a los videos juegos de la computadora y del celular. Obviamente que la pelota también está presente y algunos se dedican a matar el tiempo con el fútbol-tenis o con una guinda.
Todo es parte de un descanso que incluye visitas a piletas, salidas al centro de la provincia y, en algunos casos, a shoppings.
“Sería una especie de vacaciones pero con amigos y fútbol”, confiesan algunos jugadores.
La hora del almuerzo y de la cena quizás es lo más esperado por los huéspedes. Al ser tantas las delegaciones (Racing de San Luis, Comercio de La Rioja, Central Norte de Salta, Cachito de Formosa, Godoy Cruz e Independiente Pompeya de Mendoza, Atlético Tucumán y Cadi Fútbol de Tucumán, Santiago Morning de Chile) se reparten el comedor por turnos. En tanto que el horario del desayuno y de la merienda, ambas opcionales y con cargo, varía según los partidos del Mundialito. Milanesas con ensalada, bife con puré y sobre todo pastas son algunas de las comidas que prueban los chicos, que también reciben fruta y helado como postre.
