Se llamaba María del Socorro Tellado López, pero todos la conocieron como Corín Tellado, nombre con el que alcanzó fama internacional gracias a sus novelas románticas enmarcadas en realidades cotidianas, tal fue el sello de esta famosa escritora española que ayer falleció en la ciudad de Gijón. A los 81 años, sufrió un infarto cardíaco cuando se levantaba de su cama. Una de sus hijas explicó que en los últimos meses se encontraba "bastante agotada". Sin embargo, pese a su delicada salud que desde 1995 la obligaba a someterse a tres sesiones de diálisis por semana, continuó creando hasta el final esas historias que fascinaron a mujeres de varias generaciones y que llegaron al cine y la TV; aunque en lugar de escribirlas ella misma se las dictaba a su nuera.
Considerada por la UNESCO como la autora más leída en español después Miguel de Cervantes (El Quijote), esta "adelantada", como varios la definían, nació en Viavélez, Asturias, el 25 de abril de 1927. Sus relatos, mezcla de una fuerte carga sentimental y erotismo sugerido, alcanzaron gran éxito en Latinoamérica y constituyeron un impulso a la creación de las actuales telenovelas.
"Fue la censura (de Francisco Franco, que llegó a prohibirle cuatro libros en un mes) la que perfiló mi estilo. Algunas novelas venían con tantos subrayados que apenas quedaba letra en negro. Me enseñaron a insinuar, a sugerir más que a mostrar", dijo alguna vez esta mujer, que contaba que la vida cotidiana la inspiraba, que la noche era su aliada, que podía hilvanar un argumento en apenas cinco minutos y que nada tuvo un corte autobiográfico… aunque se dijo que su fracasado matrimonio -luego del cual no se le conoció pareja- fue una de sus musas.
A pesar de ser considerada la reina de la novela rosa, su obra fue en ocasiones criticada y calificada como género menor por algunos círculos literarios, a los que ella respondía que escribía "para entretener al lector" y que no tenía que avergonzarse por ello.
"Yo escribo para que la gente sencilla entienda. Y luego vienen esos famosillos, los que escriben una novela tan complicada que tienes que leerla tres veces para comprenderla, novelas que ellos mismos se la pagan, venden 3 mil copias y repartiéndola entre los amigos… Esos son los que te intentan echar tierra", contestaba. "Yo ni soy romántica ni escribo novelas románticas. Soy positiva y sensible, y escribo novelas de sentimientos, que no es lo mismo" se autodefinía hace un par de años, cuando se le realizó un homenaje.
Tu pasado me condena, Consuélate conmigo, El ídolo, No me culpes a mí, Me olvidaste al otro día, Bendita equivocación, No olvidaré tu traición, Confundí tu cobardía y No te engañes a ti misma son algunos de los relatos más representativos de esta autora, que confesó haber aprendido a besar describiendo los besos en sus libros.
En 2002 la editorial española Suma de Letras decidió reeditar algunos de los títulos más significativos que previamente había publicado con el sello Bruguera. No obstante, la prolífica y siempre vigente Corín había terminado el miércoles pasado su última novela por encargo, de la revista Variedades, de gran difusión en Hispanoamérica y con la que colaboraba desde hace muchos años. "La vasta producción de Corín Tellado quedará como muestra de un fenómeno sociocultural", dijo sobre ella Mario Vargas Llosa, uno de sus máximos admiradores. "Era una fabuladora nata, sin una gran formación, pero con una intuición que iba al compás de los tiempos", agregó. (EFE, corintellado.com)
