Nahuel Aguilera (16) se entretenía con su teléfono mientras esperaba el micro para ir a un cumpleaños de 15, cuando percibió en la calle a cuatro sujetos en dos motos que, al verlo, se le fueron encima. Fue ahí que el interés de los desconocidos por su persona no le dejó otra interpretación: querían robarle.
En el acto tomó carrera y sorteó a los dos conductores que quisieron cerrarle el paso; una segunda maniobra un poco más complicada (se tomó y giró en el cilíndrico hierro de un cartel indicador de calles) le sirvió para hacer pasar de largo a los otros dos que lo perseguían a pie. El jovencito aseguró ayer que en plena carrera escuchó un ruido que asoció a un disparo (su familia asegura que fueron dos) pero que no sintió nada hasta que llegó a su casa y se notó sangre: una bala había traspasado el muslo de su pierna derecha y todo por evitar ser asaltado.
Pasó a las 0.15 de ayer en Zuloaga y Virgen de Lourdes, en el barrio Aramburu, Rivadavia. "Gracias a Dios que esa bala no fue a dar en otro lado del cuerpo de mi hijo. Es hora de que mejoren la seguridad en este barrio, acá a las señoras que esperan el micro viven robándoles y también hay muchos asaltos con armas", dijo Viviana Díaz, mamá de Nahuel.
