El Gobierno y los choferes de taxis y remises sin licencia acordaron reunirse el próximo viernes, para analizar distintos puntos de la ley de transporte. Fue luego de que los trabajadores cortaran por más de una hora todos los accesos al Centro Cívico, lo que causó un caos en el tránsito, para reclamar que Tránsito y Transporte entregue unas 300 habilitaciones más para poder trabajar dentro de la ley. El plan oficial es ampliar la cantidad, pero habla de un máximo de 100 o 150.
Para hacer sentir el reclamo, los choferes cortaron las cuatro esquinas que circundan al principal edificio estatal. Lo que quieren es que el Gobierno habilite licencias para los autos que trabajan sin ninguna habilitación, es decir que son truchos. Los trabajadores le llevaron ese pedido ayer al secretario de Servicios Públicos, Daniel Campos, quien los recibió a cambio de que levantaran la medida.
El funcionario y los choferes quedaron en que los segundos armarán un petitorio que será entregado mañana y que el viernes se volverán a juntar para analizarlo. Walter Ferreira, del Sindicato de Conductores de Taxis, aseguró que en el documento pedirán unas 300 licencias nuevas, o sea el doble de lo que piensan el Gobierno.
La iniciativa oficial también prevé que las habilitaciones se puedan alquilar. Ferreira señaló que lo aceptarán si el dueño de la licencia y el del auto comparten ganancias y costos. El Gobierno lo piensa hacer así, ya que contempla la firma de un contrato en ese sentido entre las partes.
