Celebro con júbilo lo que seguramente será un hito en la lucha mundial por los Derechos Humanos, y en especial en defensa de los niños atrapados en violentos conflictos bélicos.

La Corte Penal Internacional, creada ya hace diez años por el Estatuto de Roma, primer tribunal permanente para juzgar crímenes de guerra y lesa humanidad, incluido genocidio y que supo tener como fiscal al argentino Luis Moreno Ocampo, ha emitido su primer sentencia luego de un largo proceso judicial que duró 6 años, 4 meses y 26 días, que incluyó impugnaciones, sanciones, nulidades y suspensiones.

El 14 de marzo de 2012, el ex líder de la milicia congoleña Thomas Lubanga, de 51 años de edad, fue declarado culpable por crímenes de guerra y sentenciado a 14 años de prisión.

Se calcula que unos 5,4 millones de personas fallecieron en la República Democrática del Congo desde 1998 hasta 2003, que enfrentó a la Unión de Patriotas Congoleses de Lubanga contra las milicias del grupo étnico Lendu, entre ellas el Ejército Popular Congolés y la Fuerza de Resistencia Patriótica en Ituri, convirtiéndose en uno de los conflictos étnicos más letales después de la Segunda Guerra Mundial.

Lubanga, quien se autodenominaba "el Señor de la Guerra”, fue encontrado culpable por los repugnantes crímenes de guerra consistente en el reclutamiento, alistamiento y conscripción por la fuerza de aproximadamente 30.000 niños soldados, utilizándolos para participar activamente en las hostilidades, enviándolos a matar o morir, y el haber abusado de numerosas niñas como esclavas sexuales, aspecto que caló muy hondo en la sensibilidad de los miembros del tribunal juzgador, quienes decidieron también una indemnización para las víctimas.

Lubanga, quien hasta el momento del histórico fallo se encontraba detenido desde el 17 de marzo de 2006 en la prisión de Haaglanden, de La Haya, permaneció impasible cuando se pronunció el veredicto. Deberá purgar su pena hasta el año 2020, en uno de los seis países que declararon estar dispuestos a recibirlo como condenado de esta corte: Malí, Serbia, Gran Bretaña, Bélgica, Austria y Finlandia.

Los fiscales,argumentado que no podían pedir cadena perpetua porque es una pena reservada para crímenes más graves, como el genocidio, analizan la posibilidad de apelar la sentencia por considerarla muy baja.

A partir del 12 de febrero de 2010, el mundo rememora el Día Internacional contra la Utilización de Niñas y Niños Soldados, en conmemoración del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño sobre la participación de niños en conflictos armados.

"Cuando los niños se ven obligados a convertirse en soldados, pierden su naturaleza inocente y se convierten en armas de guerra. Los responsables de convertirlos en niños soldados son los verdaderos criminales”.

Thomas Lubanga, verdadero criminal de guerra, ya se encuentra en la cárcel purgando su condena. Se hizo justicia.

(*) Abogado. Secretario de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos de San Juan.