Buenos Aires, 3 de junio.- La mancha de combustible de 20 kilómetros de extensión ubicada por los equipos de búsqueda hace creer que el Airbus A330-200 de Air France no explotó en el aire antes de precipitarse en el océano Atlántico durante un vuelo entre Río y París, dijo hoy el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim.

"La existencia de la mancha de óleo podría indicar que no hubo una explosión. Si tenemos una mancha de óleo, eso significa que el óleo no fue quemado", afirmó el ministro, al hacer un balance de los resultados del tercer día de búsquedas por los restos de la aeronave, que transportaba a 216 pasajeros y 12 tripulantes, de 32 nacionalidades.

No obstante, Jobim afirmó que todavía "no hay seguridad" sobre su tesis, y reiteró que las investigaciones sobre las causas y circunstancias del accidente serán realizadas por las autoridades aeronáuticas francesas, ya que la aeronave siniestrada fue registrada en el país europeo.

Según el ministro, hasta ahora no se han encontrado supervivientes ni tampoco cuerpos de víctimas: "Según la temperatura del agua y las corrientes marítimas, un cuerpo puede tardar hasta seis días en aparecer. Serán rescatados solamente los que floten, porque es muy difícil encontrar cuerpos a 3.000 metros de profundidad".

Por otra parte, Jobim confirmó que dos de los cinco buques enviados por la Armada brasileña empezaron a llegar hoy a la región de la caída del avión y se sumaron a los trabajos de búsqueda que se extenderán por un rayo de 200 kilómetros en la región vecina al archipiélago de Sao Pedro e Sao Paulo, ubicado a unos 1.100 kilómetros del litoral noreste de Brasil.

Recién mañana los buques iniciarán el trabajo de retirada del mar de los fragmentos del Airbus avistados en los últimos dos días por aviones de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB), que incluyen una pieza de siete metros de diámetro que, según el portavoz de la Aeronáutica, el coronel Jorge Amaral, sería probablemente parte del fuselaje del Airbus.

Mientras prosiguen los trabajos de rastreo en alta mar, la prensa brasileña se hizo hoy eco de varias especulaciones sobre las posibles causas del accidente ocurrido el domingo último.

Refiriéndose a datos suministrados por "fuentes de Air France", el vespertino "Jornal da Tarde" afirmó que la sede de la empresa recibió una serie de mensajes automáticos enviados por el Airbus entre las 02:10 y las 02:14 GMT del lunes, luego de que el piloto informara que enfrentaba una tormenta.

El último texto era un alerta de "cabin vertical speed", lo que significa una pérdida de presurización y la entrada de aire externo en la aeronave.

Según expertos consultados por el rotativo, ese alerta puede significar que ocurrió una pérdida súbita de presurización o indicar que, en ese momento, el avión ya se desplomaba en el Atlántico, cerrando los cuatro minutos de agonía.

A su vez, el diario "Folha de Sao Paulo" aseguró hoy que el Airbus no siguió la altitud prevista en el plan de vuelo original, una información que no fue confirmada ni desmentida por la Aeronáutica.

Según el rotativo, el plan de vuelo establecía que el Airbus A330-200 debería subir de 35.000 a 37.000 pies (de 10.700 a 11.300 metros) tras sobrepasar un punto ubicado a 565 kilómetros de la ciudad brasileña de Natal, pero el último registro de los radares brasileños revela que la aeronave se mantuvo a 35.000 pies.

El reportaje admite que se ignoran las razones del cambio en el plan de vuelo, y que tampoco se sabe si ese hecho fue rutinario o si será importante para determinar las causas del accidente, pero apunta que la subida a 37.000 pies había sido recomendada precisamente para intentar evitar las fuertes tormentas en la región.

La confirmación de que los restos encontrados en el Atlántico son efectivamente del Airbus destrozó las últimas esperanzas de las decenas de familiares de los pasajeros y tripulantes del vuelo AF 447, que desde hace tres días aguardan noticias en el hotel de Río de Janeiro donde fueron alojados por Air France.

Algunos de ellos anunciaron hoy la formación de una asociación representada por un abogado, quien demandará a Air France y al gobierno brasileño que transporten a los familiares al lugar donde se realizan las búsquedas por los restos del avión siniestrado y de sus ocupantes.

La aerolínea francesa se negó hasta ahora a atender a esa demanda, pero el ministro brasileño de Defensa aseguró hoy que la Aeronáutica se dispone a suministrar aviones para permitirles a los familiares de las víctimas sobrevolar la región del desastre.

"Eso es perfectamente posible. La Aeronáutica dispone de aviones para eso. Sólo no podremos permitir que sigan los trabajos a bordo de los buques de la armada", dijo.