En teoría, cuando un imputado se queda sin abogado en la instancia previa al juicio, tiene tres días hábiles para nombrar a otro o el tribunal puede designarle un defensor oficial. Cualquiera que sea el letrado que encare esa tarea, podrá pedirle al tribunal la suspensión de términos para estudiar el expediente y armar la mejor estrategia que estime. Por eso es que el inicio del juicio contra los tres acusados en el resonante crimen de Cristina Olivares, podría postergarse: está previsto para el próximo 10 de noviembre pero los jueces de la Sala I de la Cámara Penal reacomodarían esa fecha siempre y cuando el nuevo defensor pida esa suspensión para analizar la causa, dijeron fuentes judiciales.
Esa posibilidad aparece como cierta porque Rosa Videla, cambió otra vez su defensor: ayer, el último en dejar esa función a días de asumir fue Fernando Bonomo, argumento ‘diferencias irreconciliables’, precisaron voceros del caso. Según otras fuentes, el desacuerdo se dio por cuestiones económicas.
Videla es la principal acusada de asesinar de 160 cuchillazos a Cristina en su camioneta, para luego dejarla tirada con las manos atadas hacia atrás en el callejón Picón, metros al Sur del cruce con calle 7, en Pocito. El terrible homicidio se perpetró la noche del 7 de julio de 2012, aunque la víctima recién fue hallada en la mañana del día siguiente.
Videla no fue la única partícipe: la sospecha es que aquella vez su cuñada Noelia Corvalán la ayudó a ejecutar ese sangriento plan, en el que otro acusado, Miguel Palma (entonces esposo de Cristina y amante de Rosa) estuvo al tanto y también cumplió un rol fundamental.
La principal teoría es que el tremendo homicidio de esa joven madre de dos hijos, fue una maniobra de Rosa Videla y Miguel Palma para sacársela del medio.
Pero la unión amorosa y el supuesto terrible plan para hacerla perdurable, quedó en el pasado, pues Videla se puso de novia en el penal con el entonces exconvicto Gabriel Flores y se casó con él el último 23 de octubre.
La relación con su llamativa culminación en matrimonio, se había iniciado a través de un primo de Flores que está preso y también tiene a su mujer encerrada en el pabellón de mujeres, junto a Videla.
La nueva etapa del matrimonio comenzó con sobresaltos, pues días atrás Flores volvió a la cárcel, esta vez sospechado de intentar robar en un lubricentro de Concepción, en Capital.
