Pese a la expectativa que generaba su primera aparición pública tras el procesamiento de Amado Boudou en la causa Ciccone, la presidenta Cristina Fernández eludió ayer referirse al caso del Vicepresidente lo que parece confirmar que no le soltará, no le pedirá licencia ni mucho menos una renuncia. En este sentido, giraron las primeras manifestaciones de distintos miembros del Gabinete nacional que cerraron fila en defensa de Boudou y compararon su caso con la del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, que continúa en el cargo aunque está procesado por las escuchas ilegales.

‘Estamos muy contentos en el día de la fecha‘, subrayó la jefa de Estado al remarcar la inauguración de la ampliación de un tramo de la avenida General Paz y aclarar que no podía ser ‘un acto demasiado largo‘ porque ‘estamos con los horarios del Mundial (de Fútbol de Brasil) y el horario del tráfico‘. También reafirmó el compromiso del Gobierno nacional de ‘seguir trabajando en todas las obras de infraestructura‘ porque desde 2003 fueron concebidas como ‘una inversión social generadora de trabajo‘. En el discurso, la jefa de Estado sólo transmitió sus condolencias a Macri, por la muerte de su hermana Sandra.

Pero para compensar el silencio de Cristina, varios funcionarios salieron en defensa de Boudou, procesado, sin prisión preventiva, el viernes por el juez Ariel Lijo por supuesto hecho de corrupción en el salvataje de la imprenta Ciccone.

Tras evitar revelar si la presidenta le pedirá a Boudou que tome licencia o dé un paso al costado, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich afirmó que no habló con Cristina sobre este tema ‘porque trabajamos en la agenda institucional’.

‘No soy abogado penalista para opinar sobre el estado procesal del Vicepresidente‘, se disculpó Capitanich, y comparó el caso de Boudou con el procesamiento de Macri, marcando así el camino para que otros pocos funcionarios opinaran más tarde sobre el mismo tema.

‘El caso del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires es exactamente el mismo y uno observa que la participación en los medios es casi inexistente‘, aseguró, ‘los mismos dirigentes opositores que se expiden con furibundas declaraciones sobre esta causa no lo hacen con la causa del jefe de la Ciudad. Observo un tratamiento inequitativo y desigual‘, protestó.

En sintonía, el ministro de Defensa, Agustín Rossi, consideró que ‘la situación procesal‘ del jefe de gobierno porteño ‘es más agravada‘ que la del vicepresidente porque fue confirmada por la Cámara de Apelaciones. ‘Macri sigue siendo jefe de gobierno y es candidato a presidente‘, dijo, al tiempo que recordó que ‘por el delito de escuchas, cayó un presidente de EEUU, (Richard) Nixon‘.

Rossi reclamó a los ‘dirigentes políticos que piden‘ que el vicepresidente ‘tome licencia‘ o ‘renuncie‘ que ‘digan‘ si ‘hicieron lo mismo‘ con sus ‘correligionarios‘. En tanto, el diputado Carlos Kunkel aseguró que ‘no hay ninguna razón para el juicio político‘ de Boudou y dijo que le recomendaría al vicepresidente ‘que haga lo mismo que (Mauricio) Macri, que está procesado hace tres años y sigue‘ al frente del gobierno porteño. Por último, el senador Aníbal Fernández defendió a Boudou, al sostener que ‘sigue existiendo la presunción de inocencia aunque exista un procesamiento‘ y opinó que los pedidos para que el vicepresidente sea apartado de su cargo buscan obtener una ‘ventaja politiquera berreta‘. DyN.