El kirchnerismo, por orden de la presidenta Cristina Fernández, dio marcha atrás con el predominio de la agrupación La Cámpora en el armado de listas de candidatos bonaerenses y abrió las conversaciones con el gobernador Daniel Scioli e intendentes del PJ provincial, que habrían expresado malestar de cara a las próximas elecciones.
El viernes tuvo lugar ‘la segunda reunión‘ en esta semana entre el jefe de Gabinete y principal operador político de Scioli, Alberto Pérez, con el secretario Legal y Técnico de la Presidencia y mano derecha de la Presidenta, Carlos Zannini. Asimismo, una fuente del PJ bonaerense admitió que ‘la idea es que no haya un solo sector en las listas (en referencia a La Cámpora), sino que cada uno tenga su representación‘.
Según mencionaron, desde ‘el gobernador, hasta intendentes del PJ y movimientos sociales‘ están atemorizados ante el avance de la agrupación juvenil en las listas de legisladores provinciales y concejales.
En ese marco, desde el kirchnerismo reconocieron que ‘en las conversaciones se evalúa una representación equilibrada en las listas de cada sección electoral‘ bonaerense.
Esta semana comenzarían a avanzar sobre los nombres de los candidatos a diputados nacionales, aunque en las últimas horas se puso en duda los nombres de Alicia Kirchner y Florencio Randazzo, y ganó terreno el del intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. Por ahora, lo único seguro en el kirchnerismo es que la Presidenta apostará a que renueven sus bancas los diputados ultra-k que terminan su mandato en diciembre: Carlos Kunkel, Diana Conti, Carlos Moreno y la flamante jefa del bloque del FpV, Juliana Di Tullio.
En tanto, desde el sciolismo señalaron que la aspiración del gobernador es tener cierta representación en la lista nacional, pero también en la de legisladores provinciales que le otorguen gobernabilidad en los dos últimos años de su mandato.
Los movimientos sociales K como el Movimiento Evita que conduce Fernando ‘Chino‘ Navarro y el Frente Transversal de Edgardo Depetri, gremios alineados a la Casa Rosada, dirigentes históricos con peso territorial y La Cámpora -a través de Eduardo De Pedro y Andrés Larroque- elevarán a Zannini a sus candidatos, para que después sea la Presidenta la que tenga la última palabra el 22 de junio, fecha de cierre de listas.
En las boletas de legisladores provinciales y municipales, la definición será por ‘secciones electorales‘. En ese esquema, Zannini recibe a diario a los jefes territoriales kirchneristas.
El intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, fue elegido para presidir la Junta Electoral del FpV, en otro reconocimiento a los intendentes del PJ bonaerense. Para la primera sección los referentes que llevarán la lista a la Casa Rosada serán Curto y Raúl Otacehé (Merlo); para la tercera sección serán los intendentes Julio Pereyra (Florencio Varela) e Insaurralde.
Randazzo y el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, serán los jefes de las listas de la Cuarta sección, mientras que el diputado bonaerense y operador cercano a Amado Boudou, Juan De Jesús, tendrá a su cargo el armado de listas de la Quinta sección electoral.
Consultados sobre el cambio de estrategia de la Casa Rosada tras los duros embates contra el gobernador, desde el sciolismo admitieron que ‘el cambio vino de ellos, debe haber algo que los hizo cambiar‘, aunque advirtieron que todavía estén cerradas las negociaciones para la eventual incorporación de nombres propios del sciolismo a las listas del FpV bonaerense. Uno de los principales operadores del kirchnerismo admitió que el cambio de actitud de la Casa Rosada podría tener relación con la posibilidad de que el intendente de Tigre, Sergio Massa, decida encabezar una lista de diputados nacionales desde la oposición, lo que generaría un brusco cambio de escenario electoral contra el oficialismo, según la mayoría de las encuestas.
