Buenos Aires, 7 de diciembre.- El encuentro tendrá lugar luego de que concluya la XXXVIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur que se celebra en esta ciudad, y marcará cierto grado de distensión en el conflicto.

El canciller uruguayo, Pedro Vaz, sostuvo en declaraciones a
la prensa que cubre el evento -entre ella DyN- que su gobierno
espera un fallo de la Corte de Haya donde se dirime el conflicto "de
acuerdo a lo que han sido los principios de Uruguay en todo esto".

El diplomático del país vecino consideró que "el proceso
podría terminar en marzo y abril" y opinó que la cuestión del corte de
los vecinos de Gualeguaychú del puente sobre el río Uruguay podría
"también terminar ahí" aunque señaló que debió haber culminado
antes.

Vaz dijo que el diálogo entre el gobierno de Tabaré Vázquez
"nunca se ha cortado" con la Argentina "ni tampoco se cortará en el
futuro" bajo la administración de Mujica.

Mujica estará presente también en el marco de la cumbre de
presidentes del bloque, donde se espera además la presencia de Lula
Da Silva de Brasil, y Fernando Lugo de Paraguay; mientras que entre
los asociados estará el venezolano Hugo Chavez.

Se espera que la cumbre de presidentes sudamericanos haga un
fuerte pronunciamiento de respaldo al jefe de Estado de Bolivia,
Evo Morales, tras el triunfo electoral del pasado domingo.

Por otro lado, tienen previsto realizar una expresión de
rechazo del proceso electoral producido en Honduras y un nuevo llamado a la restitución en el cargo del depuesto Manuel Zelaya.

Por otro lado, el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, le
pasará la presidencia pro témpore del Mercosur a la presidenta
Cristina Fernández, mientras que la agenda oficial indica que por la
mañana brindarán una conferencia de prensa conjunta.

En materia comercial, la cumbre de jefes de Estado dará curso
a una nueva iniciativa para retomar negociaciones birregionales de
libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea.

Según indicaron fuentes del gobierno nacional, la idea es
aprovechar que la Argentina presidirá el bloque regional y que España
tendrá la conducción temporal de la Unión Europea a través de José
Luis Zapatero, quien habló con Cristina en Lisboa la otra semana
en el marco de la cumbre iberoamericana.

En ese aspecto, una futura negociación entre ambos bloques
primero pasaría por identificar en qué aspectos podría haber
posibilidad de discusión para luego avanzar en acuerdos para evitar así un futuro fracaso.