Era uno de los programas que más expectativas generaba, por el personaje en sí y claramente por el contexto político en el que se daba. El miércoles por la noche, la Cristina K de Fátima Florez ingresó a Gran Cuñado, rentré con el que la imitadora cerró el paréntesis que abrió cuando estalló el caso Nisman, tal como contó en la mesa de Mirtha Legrand. Y como era de esperar, fue desopilante, pero sobre todo por lo que rodeó la aparición: un sujeto tirando bolsas negras a través de muros, en obvia alusión a José López; y el coro que hicieron D\’Elía, Máximo y Alicia, escoltas de Cristina, felices con su vuelta. El que trinaba dentro de la casa era Macri, que finalmente volvió a tener a la expresidenta cara a cara. Sin embargo, ni la aparición ni el encuentro lograron que Showmatch (con el Bailando incluido) pudiera llegar a la cima del podio, aunque sí estuvo entre los tres más vistos del día: 15.6 es lo que marcó el programa de Tinelli, que holgadamente fue superado por Moisés (17.5) y Nina (17.3).
