Algunos de ellos solos tienen una mínima noción de cuando hay sol. Otros ni siquiera eso. Solo un par de ellos ven plenamente con sus ojos pero a veces no saben cómo expresar lo que tienen frente a ellos. Lo que si une a este grupo de personas es la coincidencia de que la música -sea del estilo que sea- es esa "luz que les abre caminos”. Así definen al ensamble del Espacio Integrador Braille que se formó a partir de un taller en mayo pasado, en el ámbito de la Biblioteca Popular Sur de Rawson. Y que hoy, más que nunca, se hace escuchar con sus cinco integrantes ciegos o con discapacidades mentales.

En un principio, la propuesta encarada como el mayor desafío de su vida para el músico Guillermo "Gokú” Illanes fue enseñar algunas nociones de percusión y a partir de ahí, probar "hasta dónde se pudiera” con distintas melodías. Pero con la incorporación de los integrantes al grupo -que tomó vida propia más allá de un taller gratuito de música para personas especiales-, los objetivos fueron mutando. Entonces no sólo tuvieron a delinear con la práctica y la teoría, los patrones rítmicos del folclore argentino sino también atender a los gustos musicales de cada uno. Es por eso que ya pueden interpretar algunos buenos ejemplos del cancionero latinoamericano e incursionar en lo melódico. Eso sí, siempre con un sello musical propio.

Ya tuvieron sus dos primeras presentaciones: la primera, la noche del cierre de la Feria Popular de la Cultura y el Libro organizada por el Municipio de Rawson en octubre pasado, la segunda para festejar -hace unos días apenas- el Día de la Tradición con los alumnos de la Escuela Marcos Zalazar de Pocito.

Pero eso no es todo. Tienen agendado un evento más que especial: el próximo 24 de noviembre tendrán un encuentro con músicos de todo el país en Buenos Aires. Los anfitriones serán los integrantes de la Banda Sinfónica de Ciegos, los que de alguna manera inspiraron a la creación de este grupo único para San Juan. Allí tendrán la oportunidad de intercambiar experiencias y tomar clases magistrales. Serán 3 días de ensayo para luego dar entre todos los concurrentes un concierto en la sede de la Bolsa de Comercio y con el acompañamiento de figuras nacionales. Son los único representantes que tendrá la provincia. "Será la mejor manera de celebrar el Día de la Música. Más no podemos pedir”, dicen al unísono Natalia, Raúl, Analía, Ismael y Mauro, los integrantes de este ensamble que no sólo hace música sino que además se ha convertido en un modo de encarar la vida.

Una oportunidad incalculable

Tan solo un cajón peruano, un redoblante, dos sonajeros y un güiro son el mayor tesoro del grupo. No cuentan con mucho más. Salvo el teclado y las guitarras que llevan los mismos músicos de sus casas para poder completar todos los sonidos.

El reconocido músico Guillermo "Gokú” Illanes -ex integrante de Alquimia Cuyana y parte del equipo de la red comunitaria cultural de Rawson- es quien hace las veces de profesor y es uno de los que más disfruta del espacio. Tiene una mano derecha valiosísima, Cristian Ferreyra, que también es músico y hace "de todo un poco”. El resto del equipo lo integran Andrea Narvaez -la coordinadora del Espacio Integrador Braille donde hay otras actividades además del taller de música- y dos estudiantes de Psicopedagogía que acompañan con sus conocimiento al proyecto. Celeste Aguirre y Jesica Domínguez se sumaron a las clases a través de las prácticas que les exige la carrera que se dicta en la Universidad Católica de Cuyo y se convirtieron en una parte fundamental por que nadie antes había convivido en un proceso de enseñanza-aprendizaje con personas ciegas o discapacitadas.

Todo empezó en mayo de este año. Por iniciativa de Andrea -que era hasta entonces una empleada administrativa más de la Biblioteca Popular Sur- se idearon distintas actividades culturales de puertas abiertas para personas especiales o con dificultades en el aprendizaje, una población que no encuentra fácil este tipo de propuestas. Y como una cosa lleva a la otra, luego esta joven se planteó la posibilidad de conseguir financiamiento para adquirir una impresora Braille con la que traducir todo material y contenido imaginable para que los ciegos sanjuaninos tuviesen acceso a él. En ese interín, les llegó un ofrecimiento de la Banda Sinfónica de Ciegos por llegar a la provincia a mostrar lo que hacían. Esa fue una motivación enorme. Quedaron tan fascinados con el concierto que la concreción por hacerle un espacio a la música fue más sencilla de lo que se imaginaban. Interesados habían. Ganas, también. Entre paréntesis, la impresora llegó pero eso es apenas un detalle.

"Todo confluyó para que este taller de música naciera. En lugar de asustarnos, nos propusimos aceptar el desafío”, cuenta Andrea Narvaez, feliz de los pasos dados hasta el momento.

Como ella, quién más tuvo que poner de sí para enfrentar este reto fue el profesor de instrumentos varios. "Solo nos planteamos la posibilidad de compartir diferentes experiencias a partir de la música. Aquí cada uno aporta lo que sabe. Y si no sabe nada, aprende. Así empezamos. A esta altura tenemos un repertorio muy lindo, quizás pequeño, con temas del cancionero folclórico cuyano, norteño y latino. Y va a seguir creciendo”, asegura "Gokú” que se ha empecinado junto a sus alumnos por darle un sello propio a los temas que se proponen en conjunto para interpretar. Entonces le dan un lugar a la experimentación. Los resultados ya han sido testeados en el escenario: cuencas como "Corazón” o "Cuyana cosechadora”, murgas rioplatenses, guainos como "La musica va conmigo”, canciones latinoamericanas, melodías románticas han sido aceptadas por el público que les devuelve aplausos sinceros, esos que se sienten, aunque no los puedan ver.

Melodía contagiosa

Todos los miércoles y jueves de 10 a 12 son los momentos más esperados de la semana para los integrantes del grupo de música. Es que ese es el espacio donde se reúnen para crear, aprender, tocar, compartir. Salvo que no tengan una presentación fuera de horario.

"Este es un taller abierto donde no hay prácticamente más requisitos que tener ganas de estar. Puede venir quien quiera, que tenga conocimientos o sin siquiera tener idea de la escala musical. Aceptamos a gente de todas las edades, condiciones y lugar de residencia ya que no es excluyente vivir en Rawson, pese a que funciona como dependencia del municipio. Tenemos las puertas abiertas para quienes quieran unirse: estudiantes, discapacitados o no, y también para los que puedan aportar material musical e instrumentos. Inclusive colegas míos que puedan imitarnos en otros lugares de la provincia. La idea es llegar a todos”, resume el profesor sobre la propuesta que es absolutamente gratuita y que solo se suspenderá durante los primeros 15 días del año.

"El proceso es lento pero es muy gratificante. Se comparte la música como se comparte un mate, una charla, una historia de vida. En este espacio somos todos iguales. Tenemos los mismos derechos y obligaciones. Disfrutamos por igual. Eso sí se respetan los tiempos de cada uno con el objetivo de poder llegar juntos a mismo resultado. El talento no tiene capacidades. Y aquí hay gente muy talentosa y muchas ganas de vivir la vida con música”, lleva la voz cantante del grupo, Gokú que se ha propuesto hacer visible a quienes muchas veces pasan desapercibidos por el resto.