Una de las leyes más conocidas en el mundo de la informática es la Ley de Moore, que toma su nombre del químico y físico Gordon E. Moore, cofundador de Intel. En dicha ley se enuncia que cada año (luego pasó a ser un plazo de 18 meses) se duplica la cantidad de transistores que es posible poner en un circuito integrado. Aplicado a chips de computadoras, como los microprocesadores, eso también supone un incremento de la potencia de cálculo de los mismos, cosa que se ha cumplido rigurosamente durante muchos años. Sin embargo, no ocurre lo mismo con la eficiencia energética de las nuevas tecnologías, ya que como todos los usuarios de smartphones saben, la batería de esos potentísimos equipos que llevan en el bolsillo, a duras penas alcanza para un día completo. En esta infografía se comparan los parámetros más importantes, en cuanto a autonomía se refiere, de los teléfonos más destacados del mercado.