El argentino César René Cuenca resignó ayer en Rusia el título superligero de la FIB, al perder por nocaut técnico en el sexto round ante el local Eduard Troyanovsky, en una pelea disputada en el Basket-Hall Arezanna de la ciudad de Kazan y que tuvo una polémica definición.
El final del pleito se produjo tras una infracción cometida por Troyanovsky al derribar al argentino tirándole todo su cuerpo luego de rozarle un cruzado de derecha en el ojo derecho, mientras el árbitro estadounidense David Fields llevaba a Cuenca a su rincón para que se reponga mientras que el boxeador le decía “no veo, no veo…”.
Entonces el referí consideró que el púgil chaqueño no podía seguir combatiendo por lo cual dictaminó el final del combate (dos minutos y 44 segundos), ante el airado reclamo del rincón de Cuenca compuesto por el técnico Mario Tedesco y sus hijos Patricio y Mauro, mientras que desde el ring side el promotor Osvaldo Rivero le reclamaba al referí “por qué no le descontaste puntos…” al púgil ruso.
Mientras que sus colaboradores le pedían explicaciones al árbitro Fields, Cuenca repetía en su rincón que no “podía ver”, quizás producto de la infracción pero también había sufrido un corte en el ojo izquierdo durante el combate.
La pelea hasta la polémica definición había sido favorable al ruso, que fue quien asestó los golpes más efectivos.
