La segunda jornada de audiencias públicas para debatir la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual continuó ayer en la Cámara de Diputados, con la exposición de asociaciones y representantes de medios de todo el país. En la ocasión, la Asociación de Radiodifusoras Privadas Argentinas (ARPA) y la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) cuestionaron ayer "los tiempos" empleados en el debate parlamentario para el tratamiento de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Luis Tarsitano, de ADEPA, dijo que "los tiempos y la profundidad de la discusión se dan en un clima de confrontación que no resulta el marco adecuado para el debate de esta ley". Asimismo, calificó a la iniciativa oficial de ser "de corte decididamente intervencionista". El representante de la entidad que nuclea a los principales diarios del país, opinó que "el proyecto presenta algunos riesgos" como "la discrecionalidad de la autoridad de aplicación" y le preserva una amplia facultad "al Ejecutivo a la hora de evaluar, renovar y otorga licencias".
Por su parte, Carlos Molina, de ARPA, consideró que con el escenario que plantea la nueva ley "se desalientan las inversiones y la toma de recursos humanos" y cuestionó que "no se permita la transmisión por AM y FM de una misma señal, desde una misma planta". En relación a las denominadas cadenas señaló que "el privilegio de la economía en escala sólo queda reservado para las radios del Estado".
