Las condiciones del mundo contemporáneo, la compleja realidad geográfica y el deterioro ambiental, exigen un cambio educativo que mejore sustancialmente la posibilidad de formar matriz de opinión, la elaboración de iniciativas de cambio, sobre los problemas ambientales, a la que superan la acción pedagógica, atendiendo los desequilibrios ecológicos.

La educación ambiental va dirigida a formar valores, actitudes y conductas a favor del ambiente. Hay principios básicos como el de la escuela, el hogar, el municipio, quienes deben mantener estrechos contactos y producir acciones conjuntas. La educación ambiental se apoya en una ética que compromete a todos. Tiene que promover el desarrollo crítico e innovado, personas capaces de observar la realidad, elaborando alternativas y nuevos modelos de pensamientos y acciones y requieren el aporte de distintas disciplinas a través de proyectos integrados.

Defender el ambiente, es parte de nuestro deber, ya que nos convierte en agente dinámico para fomentar la cooperación y garantizar un mundo más sano. La necesidad de abordar la problemática ambiental, entendida como relación entre naturaleza y sociedad, precisa de una nueva visión, que considere a la realidad como un todo, esto es, articulación de los procesos naturales y sociales y la interrelación con ellos. Las esperanzas están cifradas en la educación. Para ello, es preciso, cambiar la relación con el ambiente educando a un hombre nuevo. Alguien que vea su entorno, no en términos de consumo y uso, sino sabiéndose parte de un hábitat frágil, así como es necesario cuidar y proteger. Hay grandes desafíos como mostrar que la naturaleza puede convertirse en un hábitat seguro. Pero para ello, los seres humanos deben tener una relación de responsabilidad para habitar un ambiente sano y renovado.

Las reformas curriculares han instalado un interesante desafío en lo que significa enseñar contenidos que comprenda la educación ambiental en la Argentina. Se propone a los docentes imaginar y planificar nuevas estrategias de enseñanza, que mantengan una coherencia entre lo ético, lo conceptual y metodológico.

Difícilmente, una sociedad que no tenga como valor cultural el ambiente, sepa cómo actuar frente a dicha problemática. Educar para conservar nuestro maravilloso legado natural, es una invitación y a la vez una obligación a participar en el mantenimiento de todos y cada uno de los espacios privilegiados, que han permanecido inalterables con el paso de los años. Poco a poco, y lentamente, los efectos de la acción humana han causado deterioro en el entorno natural. Nuestra meta debe ser siempre, mejorar las relaciones ecológicas incluyendo las del hombre con la naturaleza.

La protección del ambiente está centrada en la salud y el bienestar del hombre, el que es agente causante de la continua degradación del medio, y al mismo tiempo víctima principal. Corresponde así a la pedagogía y la escuela desempeñar un papel fundamental en este proceso. Seguramente, habrá que pensar en otros enfoques para el abordaje de las problemáticas ambientales. El objetivo fundamental es la necesidad de facilitar a los alumnos la elaboración de nuevos conocimientos, argumentos y foros de concebir los problemas y crisis ambientales. "La educación ambiental debería ser un proyecto de modernización educativa que posibilite la comprensión crítica de las circunstancias históricas que dieron origen a la crisis” (Edgar Gonzalez Gaudino 2000). Es decir, propuestas educativas con análisis crítico de la realidad ambiental y el objetivo de transformarlas Se hace indispensable reconocer la dimensión humanista, entendida como una educación social, política y moral que pretendan sensibilizar y mejorar la formación que tienen los alumnos acerca de ella. La educación no puede ser desligada del ambiente. El aprendizaje es un proceso de construcción del conocimiento que tiene lugar en relación con el medio social y natural. Además, se desarrolla en doble sentido, es decir cada persona aprende y enseña a la vez, dura toda la vida y tiene lugar en diferentes contextos hogar, escuela, ocio, trabajo y comunidad.

La mayor parte de las soluciones en este tema, requiere de una fuerte conciencia social del valor a cuidarla y protegerla.

La conservación del ambiente, consiste en el uso racional de los recursos que nos brinda la naturaleza, para lograr un desarrollo sustentable que garantice la vida de las generaciones futuras.

(*) Espacialista en educación. Escritora y productora del programa "Botica educativa, Radio Sarmiento.