La Justicia de Rosario anuló un matrimonio que convivió tres años y siete meses porque el marido sufre de ‘impotencia sexual‘. El hombre de unos 40 años lo negó y pidió demostrar su virilidad ante los magistrados, pero el pedido fue rechazado.
La Justicia de Rosario anuló un matrimonio que convivió tres años y siete meses porque el marido sufre de ‘impotencia sexual‘. El hombre de unos 40 años lo negó y pidió demostrar su virilidad ante los magistrados, pero el pedido fue rechazado.