El aeropuerto de Santiago de Chile, en la tarde de ayer reanudaba lentamente su funcionamiento tras la llegada de un vuelo desde Lima, informó ayer comandante en jefe de la Fuerza Aérea, Ricardo Ortega. "Hay algunos vuelos que excepcionalmente ya han llegado. No significa que vayan a llegar de manera regular. Pero se están haciendo procedimientos para que entren por etapas", explicó el jefe militar.
Las funciones en la terminal aérea fueron suspendidas el sábado debido a los daños causados por el terremoto. Incluso fuentes aeronáuticas habían dicho que el aeropuerto permanecía cerrado al menos tres días y numerosos vuelos con destino a Chile fueron desviados a Lima, Buenos Aires, Mendoza y otras ciudades. No obstante, fue la presidenta Michelle Bachelet quien ordenó que se restableciera el tráfico aéreo nacional e internacional.
Según las autoridades, los problemas en la infraestructura sólo fueron superficiales, pero regresará lentamente a su ritmo normal para garantizar la seguridad de sus usuarios. "En cuanto a infraestructura aeronáutica, pistas, Chile está funcionando normalmente", dijo el comandante. Además del vuelo de la capital peruana llegarán otros cuatro desde Miami, Nueva York, Los Ángeles y Madrid.
Los pasajeros harán sus trámites para entrar al país en una escala en otros aeropuertos de Chile: si vienen desde el norte pasarán por Iquique y si vienen desde Argentina, la escala será en La Serena.
Los viajeros serán trasladados por buses dispuestos por el gobierno hacia el centro de Santiago, por lo que no será permitido el ingreso al aeropuerto de familiares o amigos.
Ortega indicó que ya salió un vuelo con ayuda hacia la ciudad de Concepción, donde se instalará una base de distribución. "Acabamos de mandar un (Boeing) 767 con 100 gendarmes al sur y nuestros aviones están operando normalmente", sostuvo el titular de la Fuerza Aérea chilena.
