Boca tuvo ayer una montaña rusa en los penales. Es que su arquero, Agustín Orion, ratificó su calidad de especialista en la materia al contenerle el remate desde los once metros a Leandro Romagnoli. Fue el sexto penal que el cuidapalos logra contener desde que está en el Xeneize. En lo que va del año, es el cuarto penal que tapa Agustín: antes, Independiente, Quilmes y Toluca fueron los que lo sufrieron, además de Newell’s en la serie de definición por la Copa Libertadores en cuartos de final.
La contracara fue la situación de Claudio Pérez, quien en la agonía del clásico le pudo dar el empate a Boca, pero su remate fue desviado por Sebastián Torrico. El Chiqui nunca había fallado un penal en su carrera como profesional. En Belgrano convirtió todos los que ejecutó y en el Xeneize venía de marcar el empate, por esta vía, hace dos fechas ante Godoy Cruz. Pero ayer se equivocó y Carlos Bianchi no dudó en abrazarlo apenas finalizó el encuentro.
