El presidente Mauricio Macri, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y su par de Santa Fe, Miguel Lifschitz, quedaron ayer en la primera fila del ridículo luego del papelón que se produjo en torno a la detención de los condenados por el Triple Crimen de General Rodríguez.
La desinformación a la que se sometió al tema de la captura de los hermanos Martín y Cristian Lanatta y de Víctor Schillaci dejó descolgados también a la vicepresidenta Gabriela Michetti, al exgobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a la procuradora General Alejandra Gils Carbó, al jefe de Gabinete Marcos Peña y a una larga lista de dirigentes del PRO que se apresuraron a celebrar la noticia de la triple captura y a destacar la importancia del ‘trabajo en equipo‘.
La realidad, conocida por la tarde después de tuits celebratorios para llevar agua hacia el molino propio o para desacreditar el de la vereda de enfrente, les pegó un cachetazo a todos. Cada uno de ellos habló de la captura de los tres prófugos y no dejaban dudas del episodio.
El más perjudicado, por jerarquía, ha sido el presidente Macri. Algún ministro o funcionario le acercó la noticia y el jefe del Estado se apresuró a felicitar a su ‘equipo‘ y habló de ‘la captura de los prófugos‘.
‘Felicito a todo el equipo y a las cuezas de seguridad por la captura de los prófugos. El trabajo en conjunto fue fundamental‘, escribió el jefe del Estado por Twitter.
Quién le informó y de dónde sacó la información serán motivos de durísimos pases de facturas. El papelón demuestra un altísimo grado de improvisación y la descoordinación que impera en el Gobierno.
Previamente, el periodismo también quedó descolocado con informaciones cruzadas, silencios y desmentidas. Las declaraciones presidenciales, ministeriales y judiciales ratificaban la noticia: finalmente, se había capturado a los tres prófugos luego de trece días y dos tiroteos.
Las primeras noticias surgieron antes del mediodía por parte de la policía santafesina. Se había detenido a Martín Lanatta. Desde esa fuerza, se informó sobre la segunda detención, la de Cristian Lanatta. Ellos también fueron los
primeros en comunicar el cierre del ciclo con la captura de Víctor Schillaci.
La velocidad de la información hizo que se cruzaran esos datos con los mensajes de los funcionarios y políticos dando por confirmada la triple detención.
Gabriela Michetti fue la primera y la más eufórica en hablar: ‘Acabo de hablar con la gobernadora de la provincia de Buenos Aires para transmitirle mis felicitaciones y mi admiración por haber capturado a los prófugos‘, resaltó a través de Twitter. ‘Es muy importante que en nuestro país por fin se comience a trabajar en serio para combatir el narcotráfico‘, abundó. ‘Una mención especial a la policía de Santa Fe que ha sido tan criticada y sin embargo tiene gente tan profesional y eficaz!‘. Y acotó luego: ‘Felicitaciones a Ritondo también!‘. No se olvidó de nadie. Sólo faltaban que los prófugos estuvieran detenidos. Vidal, también celebró: ‘Es el primer paso‘ en la ‘lucha contra el narcotráfico y la corrupción‘. Incluso, se armó una reunión entre Vidal, Bullrich y el ministro de Seguridad provincial, Cristian Ritondo (quien en vísperas de Año Nuevo ya tenía ‘cercados‘ a los prófugos) y se anunció una conferencia de prensa para las 15 junto a Burzaco. Finalmente esa conferencia no se dio.
Bullrich llegó a decir que en el Gobierno estaban ‘muy contentos‘ y que Macri se sentía ‘orgulloso‘. Eso fue antes de que se confirmara siete horas después, que sólo Martín Lanatta estaba detenido. En el medio, silencio de radio.
