En un partido atrapante, Villa Obrera logró imponerse frente a Colón y así volvió a la cima momentáneamente hasta hoy. Desde el inicio ambos equipos plasmaron en el campo de juego sus intensiones para obtener algo. La Villa necesitaba los tres puntos como oro para volver a la punta, mientras que el Merengue quería sumar para clasificarse al Torneo del Interior. Villa Obrera empezó mejor parado, Emanuel Escudero probó desde fuera del área con un remate fortísimo que casi se le metió a Sosa que alcanzó a sacar con lo justo. A los minutos otra vez una habilitación por la derecha, Núñez metió el centro que nadie pudo conectar ante los errores de la defensa local. Recién a los 25, Maximiliano Molina probó de volea ante la mala salida del arquero pero alcanzó a llegar Escudero para sacarla de la línea. Era la primera para el local que de ahí en más se agrandó.
En el complemento, la eficacia de Villa Obrera fue clave. A los 30 segundos del inicio “Petinato” Núñez pasó entre varios defensores del local sin que nadie lo pudiera marcar, giró y definió cruzado para marcar el gol que finalmente seria el de la victoria. De ahí en más el buen fútbol que hubo en la primera parte se diluyó y dio lugar al juego brusco y aguerrido, ya que ambos equipos terminaron con un jugador menos. El pitazo final marcó la sensación que el triunfo podría haber sido para cualquiera, pero en estos partidos la eficacia es clave primordial.
