Florencia Navarro (30 años, soltera) casi toda su vida, de una u otra manera, estuvo empapada en el mundo del diseño de indumentaria. Al principio como simple curiosidad, luego como hobby adolescente y últimamente en el rol de empresaria. ‘Una Flor’ es el nombre comercial de su incipiente proyecto, que lo encaró apenas terminó en la Universidad Nacional de San Juan la carrera de Diseño Gráfico y que de alguna manera le permitió meterse de lleno en el negocio, aunque el título no esté precisamente vinculado con el diseño de ropa.

Hasta que abrió el local, en calle Urquiza y avenida Córdoba, departamento Capital, Florencia tenía otros trabajos que decidió dejar cuando en octubre del año 2010 empezó a rodar el emprendimiento. ‘Considero que tener el título en la mano me dio ese respaldo que necesitaba para definitivamente hacer lo que yo quería hacer desde muy chiquita. El diseño de indumentaria es algo que toda la vida me apasionó, pero antes lo tomaba sólo como un pasatiempo en donde hacía cosas para amigas o familiares y le fui tomando el gustito. Esto ahora es mi vida, mi proyecto laboral y mi todo’, contó entusiasmada.

El punto de inflexión estuvo acompañado por una fuerte inversión que debió hacer, porque para crecer debía dejar la tradicional máquina de coser por una tipo overlock y a eso sumarle otras que sirven para que las terminaciones de la ropa sean perfectas. La empresa es básicamente ‘ella’. Es que Florencia cuando no atiende el local está en el taller de costura (queda detrás del negocio) creando y cosiendo horas y horas.

‘Una Flor’ (está tramitando la patente), que a prima facie podría deducirse que nació como un simple diminutivo de su nombre, en realidad apunta a diferenciar en que cada prenda es justamente única, irrepetible. ‘Cada vestido o remera que haga es distinta una de otra. Por eso a veces pienso que, si bien quiero crecer como empresaria, no pretendo masificar o hacer en serie mis prendas. Lo que sí pretendo cada vez que encaro cada uno de los diseños que hago es el reconocimiento de los clientes, que se vayan conformes con lo que yo realicé’’, explicó. Y agregó, ‘miro mucha moda en internet, cuáles son las tendencias, me informo, pero básicamente lo que confecciono es lo que me gusta, lo que yo me pondría. Sería inútil que por seguir una moda haga algo que sé que yo no me lo pondría’.

Florencia sólo confecciona ropa para mujeres y, según comentó, está destinada a chicas de todas las edades. Como complemento para la ropa que diseña, agregó accesorios, también propios.