San Martín encontró la fórmula del gol por medio de las pelotas detenidas. Una cualidad que Mayor practica con insistencia y que ayer le sonrieron y fueron “salvadoras” porque jugando por abajo al equipo le costó generar el juego que acostumbra. A los 25’ y 35’ los goles se gestaron en sendos envíos desde el tiro de esquina, uno de cada sector.
El primero fue a los 25’ del segundo tiempo, cuando San Martín no podía penetrar la defensa del Halcón y los minutos pasaban sin generarle peligro. El tiro de esquina, de la izquierda, lo ejecutó Eric Aparicio y en el primer palo en su afán de despejarla Juan Tejera cabeceó la pelota que se le metió en el segundo palo al arquero Gabriel Arias.
Mientras que el tanto del empate se inició por la misma vía. A 10’ del final, pero ahora desde la derecha, Mauro Bogado ejecutó el tiro de esquina, que Vera “peinó” en el borde del área, para que por detrás ingresara a toda marcha Marcos Figueroa, anticipara a todos, pusiera su pie y decretara el empate en la tarde de Concepción.
