El gran desafío reside en la forma en que el cerebro procesa los colores. La imagen parece mostrar remolinos verdes, azules y rosas… pero no todo es lo que parece. Las espirales azules y verdes son, en realidad, del mismo color verde brillante, como muestra la foto en primer plano.

Si no te convence la explicación, pruébalo por ti mismo en Photoshop, con el código de color RBG en R = 0, G = 255, B = 150.