El tandilense Juan Martín Del Potro se clasificó ayer a los octavos de final de Roland Garros, segundo Grand Slam de la temporada, al derrotar al croata Marin Cilic en set corridos de 6-3, 7-6 (7) y 6-1.
Del Potro, noveno preclasificado, ahora se medirá con Tomas Berdych en lo que será una previa al choque que protagonizarán Argentina y República Checa en septiembre, por una de las semifinales de la Copa Davis. Para acceder a la llave, el checo derrotó al sudafricano Kevin Anderson. Y el que sostendrán en la próxima ronda del Gran Slam será el sexto partido entre ambos siendo Del Potro quien lleva ventaja en el historial con tres victorias y dos derrotas.
El tandilense basó esta nueva victoria sobre el polvo de Roland Garros en la garra y en su tenis. Quizá haya que poner en primer lugar a la garra, porque en el segundo set el tandilense vivió el momento más crítico del partido ya que las molestias en su lastimada y vendada rodilla izquierda se hicieron evidentes. Aun así, Del Potro tuvo la chance de llevarse el primer set sin complicaciones.
En el segundo parcial, tras colocarse 5-2, vio cómo Cilic se puso 3-5, luego 4-5 y finalmente 5-5. A partir de ese marcador, cada uno conservó su saque (Del Potro tuvo varias chances para quedarse con el servicio de Cilic cuando este sacó 5-6), y hubo que recurrir a la definición en el tie-brak, en el que el argentino se impuso 9-7.
En el tercer set se vio la contundencia de los potentes golpes de Del Potro (ganó el 85 por ciento de sus puntos con el primer saque y provocó doce errores no forzados de Cilic), ante un rival que estaba entregado anímicamente.
