En un tobogán anímico para Obras Pocito, Boca terminó festejando por 3-1 en el estadio Cantoni, en el partido que concluyó el 8vo. weekend de la Liga A1 de clubes de vóleibol.
Obras mostró su mejor versión en el comienzo del duelo. Concentrado en defensa y filoso en ataque llegó a la zona de definiciones con una ventaja de tres puntos que obligó a Boca a su máximo empeño para poder descontar. El equipo de Gigante logró en parte sus pretensiones cuando quedó a tiro de empate en 21-22, pero el dueño de casa soportó la presión del final y con un ‘manos y afuera’ a cargo del central brasileño Jonadabe, se quedó con el primer parcial por 25 a 23.
El segundo set continuó con un trámite parejo en todo momento. Si bien Boca pudo sacar una diferencia de 3 puntos en el arranque, lo cierto es que Obras llegó 8-7 al primer descanso técnico. El flamante clasificado al Sudamericano de Clubes llegó con 2 de ventaja al segundo técnico, pero inmediatamente Obras lo igualó en 16 con un punto de García y una pelota afuera del opuesto xeneize, Adornelas. Boca pudo sacar otra vez una ventaja de 2 puntos en el 21-19 con una pelota ancha de Jonadabe y ahí se apoyó para imponerse con autoridad en la recta final. Un punto de bloqueo de García determinó el 25-21 que empardaba el marcador en sets.
Y ahí empezó otro partido.
Boca volvió a lograr una temprana diferencia de puntos, que esta vez fue lapidaria para las fuerzas anímicas del equipo de Elgueta. Nunca llegó la reacción ante un ataque de Boca que funcionó a la perfección, con Pablo Guzmán a la cabeza, mientras aumentaban la impotencia y desinteligencias del local. El marcador, 25-8, reflejó lo sucedido. En el cuarto set, el efecto psicológico fijó el mismo rumbo. Boca llegó 8-3 arriba al primer técnico y su ataque encontraba poca resistencia. El dueño de casa no pudo recortar la brecha y la victoria de la visita se confirmó con el set ganado por 7 puntos de diferencia.
A Obras le quedan 4 días (el sábado recibe a Ciudad) para reponerse de un golpe que empezó como un salto triunfal.
