Alberto Espíndola, un albañil que está detenido por el crimen de Candela Rodríguez, denunció ayer ante la Justicia que sufrió apremios ilegales de parte de la policía para incriminar a otros dos arrestados y a una tercera persona que está prófuga, reveló su abogado. “Se quebró, declaró todo el tiempo llorando. Hablaba como podía. Espíndola dijo que fue literalmente torturado por la policía que le recomendó ‘acordarse de lo que tenía que decir’, dijo a Dyn su abogado, Alberto Domínguez. En este marco, Domínguez aseguró que un testigo de identidad reservada -de los 12 que hay en la causa- habló precisamente de un joven que está prófugo por el crimen que desde hace cuatro meses jugaba “al noviecito” de Candela porque, en realidad, “estaba haciendo inteligencia” para saber junto a otros delincuentes dónde guardaba un dinero “que tenía escondido” Carola Labrador, la mamá de la víctima.