En la fecha se recuerda el Día Mundial de la Hepatitis, una enfermedad transmisible que anualmente provoca la muerte de más de 1.400.000 de personas en el mundo; otras 520.000.000 conviven con el virus y la mayor parte infectada con las variantes B y C desconociendo tal situación por falta de conocimientos básicos para prevenirla.

Las últimas estadísticas muestran la necesidad de alertar sobre los alcances de la virosis, especialmente con mensajes masivos a fin de crear una demanda mayor de las pruebas de hepatitis C y de la vacuna de hepatitis B como estrategias para reducir los nuevos casos de hepatitis crónica, cirrosis y cáncer de hígado en nuestro país, según la Fundación Huésped. La entidad, creada para alertar a la población acerca de los embates de la cruel enfermedad, ha instado a difundir mediante campañas masivas, cuáles son los conocimientos, percepciones y creencias que hay en población general.

Contrariamente a lo que se supone del desconocimiento, la Fundación hizo la encuesta a personas con alto nivel educativo de los cuales el 73,1%, que no pertenecían al ámbito de la salud y tenían el terciario completo o superior, respondieron en términos generales conceptos que constatan una falta de información o confusión sobre las consecuencias de la hepatitis.

Por ejemplo, el desconocimiento de que la hepatitis A se transmite por contacto con la materia fecal y los alimentos, el agua, entre otras vías, fue del 50% de la población, mientras que un 30% del personal de salud lo ignora. Con respecto a la hepatitis B, el 66% de la muestra reconoce correctamente los "fluidos genitales” como vía de transmisión y el 72,2% señala a la sangre en ese rubro y una de cada 10 personas cree erróneamente que la hepatitis B puede transmitirse a través de un beso o por compartir el mate.

Sobre las vías de transmisión de la hepatitis C, entre el 83% y el 70% para el personal de salud y entre el 64% y el 50% de la población identifica correctamente como vía de transmisión la sangre y los elementos cortopunzantes no esterilizados. La mayoría sabe que existen vacunas para la A y B, pero erróneamente cree que hay vacunas para la hepatitis C, lo que debe llevar a las autoridades sanitarias a elaborar una campaña de concientización para que la enfermedad no siga haciendo estragos por falta de información.