La Ópera de París despidió ayer con una velada excepcional a Brigitte Lefèvre, su directora artística de la danza desde 1995, puesto clave que ocupó antes el legendario bailarín y coreógrafo ruso Rudolf Nureyef y cuya batuta tomará este mismo mes su colega francés Benjamin Millepied. Bajo su dirección, este cuerpo de danza se consolidó como uno de los mejores del mundo.
