Dos meses pasaron desde el día que cumplió su mandato como Reina Nacional del Sol y entregó la corona a su sucesora Macarena Guerrero en el Autódromo Eduardo Copello. Hoy, Maira Márquez atraviesa una nueva etapa, lejos de las mieles reales, y poniéndole todas las fichas a sus planes en la pantalla chica. Su objetivo es conducir un noticiero y su modelo a seguir es Cristina Pérez, la cara de los informativos de Telefé. Pero mientras se empeña en que ese anhelo se cumpla, despunta el vicio bailando y actuando. Y además, como una plebeya más, cursa locución profesional en la sede local del ISER (Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica); si bien, por sus compromisos con la Fiesta del Sol deberá retomar los estudios recién en agosto, luego de rendir las materias que le restan para terminar primer año.

Para apresurar sus planes, Maira realizó pruebas de cámara en los canales locales, decidida a convertirse en la cara de un informativo.

"Estoy acostumbrada a ser la entrevistada no quien entrevista, es difícil ubicarse del otro lado", dice la bella muchacha oriunda de San Martín, que mientras bocetea su futuro, se inscribió para formar parte de otro concurso que pergeñó Marcelo Tinelli. En Baila Argentina integra un equipo con el que la provincia -video de baile mediante- se enfrentará a todo el país en la próxima temporada de Showmatch. Y en parelelo, aceptó hacer su bautismo de fuego como actriz de cine, encarnando a una policía justiciera en la coproducción mendocina-chilena "Bhiper Dumas" de Javier Correa, realizador de Parejas al límite (con otra ex soberana del Sol, Natalia Pelleritti) y Dualidad (con Soledad Tassi).

"Me llamaron para ofrecerme el papel cuando todavía era reina y me pareció buena idea, uno nunca sabe qué puede pasar", comenta Maira, que se verá en la pantalla grande el mes próximo. Sin embargo, la muchacha confiesa que aprendió a ser selectiva con el "abanico de ofertas", muchas de las cuales prefirió dejar pasar y otras tuvo que relegar por la salud de su madre.

"La gente espera que la reina sea eso: la reina, que no piensa y no siente", dirá.

La imagen no es todo

Maira reconoce que la belleza "inevitablemente" abre puertas a nivel laboral. Sin embargo reflexiona convencida que una cara bonita y "vestir como una princesa" no es suficiente para hacer carrera.

"Tener un lindo cuerpo, una linda cara no es suficiente. Para mí, la belleza se transmite de adentro hacia afuera y no al revés. Podés ser muy bonita pero si no hilás dos palabras vas mal", opina la joven que desde muy chica mira los noticieros nacionales con la ilusión de llegar, algún día, a ser parte de ese mundo.

La corona fue, consecuentemente, otro pase a más oportunidades, pero sostiene que también condiciona la vida privada, algo que le tocó muy de cerca con la repentina enfermedad y muerte de su madre.

"A mí me pasó lo peor que le puede pasar a alguien durante su reinado y eso es perder a su mamá", cuenta afligida. "Hasta Mirtha Legrand me dijo que sabía de mi caso, cuando quedé entre ella y Susana al entregar el cetro. Hasta ese momento, yo estaba muy controlada, pero cuando Mirtha me dijo eso, largué el llanto", recuerda con sus ojos verdes inundados de lágrimas la joven que ostenta el "honor" de ser la primera "ahijada" de Susana Giménez, quien estrenando su rol de madrina de la máxima fiesta sanjuanina le entregó los atributos reales.

Justo hoy Maira cumple 12 años sin su padre, y en octubre próximo pasará el primero sin su mamá. Ella y sus dos hermanos -Leonel de 23 años y Astrid, de 20- quedaron solos. Hoy los tres viven y se apoyan en la casa en la que todos ellos nacieron, pero dejaron para emigrar a Buenos Aires y luego volver cuando su papá falleció y Maira tenía 12 años.