El fallo que el 26 de abril pasado puso en libertad a un joven acusado de violación tras 22 meses de encierro pues, según la Sala III de la Cámara Penal, fue detenido y su casa requisada sin orden judicial, aún genera coletazos polémicos. Como el que involucró a Fernando Castro (defensor Juan Manuel Castro, el liberado) y el jefe de los fiscales, Eduardo Quattropani, sobre el papel que cumple la fiscalía en un proceso penal.

El letrado criticó la ‘pasividad’ del Ministerio Público en el caso que involucró a su cliente Juan Manuel Castro, y también en un ‘altísimo porcentaje de causas hoy en trámite’. También habló de ‘deficiencia estructural’ en la etapa de investigación a causa de esa ‘pasividad’, ya que ‘la Policía funciona como la institución a cargo de las funciones que legalmente le corresponden al Ministerio Público. Son ellos (los policías) los que determinan el contenido de las imputaciones’, dijo Castro.

Pero fue más severo al cuestionar al fiscal de su caso, José Eduardo Mallea. ‘Resulta altamente negativo que un fiscal de Cámara aparezca justificando los delitos cometidos por los funcionarios policiales en un procedimiento determinado, sobre todo si estamos en un Estado de Derecho donde resulta impensable que se reproduzcan los oscuros métodos de la nefasta experiencia del Proceso de Reorganización Nacional (la dictadura militar)’.

¿Qué respondió Quattropani? ‘En cuanto a la supuesta pasividad del Ministerio Público, comparto lo que dice Castro. Es una barbaridad que cuando la causa se inicie por prevención policial o por denuncia ante la Policía no haga falta un requerimiento o la intervención de un fiscal, cosa que yo creo que si bien no es inconstitucional, jurídicamente es una barbaridad’, dijo.

Y agregó: ‘me encantaría que el doctor Castro, que sé que tiene amigos influyentes, nos ayude a que el Poder Judicial de San Juan de una vez por todas vaya al sistema acusatorio, que es algo sobre lo que vengo hablando y escribiendo hace 20 años’.

‘Hay muchos como el Dr. Castro -finalizó- que desde los micrófonos o los medios de difusión se convierten en dueños de la legalidad. Yo prefiero ser prudente y esperar que la Corte dé la razón o no al fiscal y al juez de primera instancia, que son los que tramitaron esa causa que aún no termina. No quiero pensar en una presión de Castro a la Corte’.