La desaparición La psicóloga María Rosa Pacheco (34 años, dos hijos) desapareció formalmente en la noche del 2 de junio de 1996. En la investigación se estableció como hipótesis más fuerte que fue prácticamente secuestrada a la salida del Sanatorio Almirante Brown, donde cuidaba a su mamá. El auto quemado Tres días después su auto, un Renault 19, apareció sin ruedas y totalmente quemado en una huella cercana al dique de Ullum, que une ese departamento con Albardón. El incendio había sido intencional y entonces empiezan a temer por la suerte de la profesional. La carta “del cuñado” El 6 de junio el esposo de la psicóloga, el ingeniero Juan José Balmaceda, recibe una carta en la que “su esposa” le dice que lo abandona porque estaba embarazada de otro hombre. Los peritos establecen luego que la misiva la escribió su cuñado, Jorge Balmaceda. Aparecen sus huesos El 22 de julio de 1996, y tras un llamado anónimo, la policía halla pelos, restos de prendas y varios huesos con signos de haber sido escalpelados, quemados y hasta calcinados en una hondonada del cerro El Villicum, en Ullum, a la vera de ruta 40. Un ADN establece que son de María Rosa. La primera marcha Con las sospechas ya instaladas sobre el cuñado de la psicóloga, la familias Pacheco y Balmaceda se unen y realizan la primera marcha del silencio. Unas 1.500 personas asisten a la manifestación por calles céntricas en reclamo de justicia. La monja Pelloni El 30 de agosto arriba a San Juan la monja Marta Pelloni para dar su apoyo a los familiares de la víctima y a la inocencia de Jorge Balmaceda. La religiosa era el principal referente del reclamo por el crimen de María Soledad Mortales en Catamarca. Detienen al esposo Juan José Balmaceda es detenido la madrugada del 31 de agosto de 1996 en su casa de Rivadavia. La detención potenció el reclamo contra la investigación policial y judicial, ya con el apoyo y las denuncias de corrupción realizadas por Pelloni. Comienza el juicio El 8 de junio de 1999 los hermanos Balmaceda comienzan a ser juzgados por el crimen: al marido le atribuyen la instigación y al cuñado haber sido quien ejecutó el aberrante asesinato. En el primer día, el ingeniero se defendió y habló de su inocencia durante 7 horas. Hermanos liberados El 28 de junio de 1999, los hermanos son liberados. La Corte de Justicia falló que estuvieron “ilegítimamente” presos 9 meses y 28 días porque el tribunal que los juzgaba prorrogó fuera de termino su prisión preventiva. Ese fallo es la base de un reclamo millonario. La absolución Los hermanos Balmaceda son absueltos en fallo dividido el 25 de setiembre de 1999. Ese día un juez lo absolvió lisa y llanamente; otro votó por condenarlos y el restante les otorgó el beneficio de la duda. La fiscalía había pedido prisión perpetua para ambos.
