El gobernador Juan Maurín fue uno de los pioneros (sino el primero) en impulsar la realización de una especie de digesto jurídico. A través del Poder Legislativo, el 11 de octubre de 1934 se sancionó una ley que pretendía recopilar las leyes y los decretos reglamentarios de la provincia, desde 1856 hasta esa fecha. Desde esa época ya se vislumbraba el desorden legislativo de San Juan y surgía la necesidad de una depuración, por lo que se fijó un año de plazo. A pesar de la idea, el proyecto quedó en la nada y hasta el momento el equipo actual del digesto no ha encontrado algún registro de que hubieran compilado algunas normas.
