Brasil, 26 de octubre.- Completado 99,94 por ciento del escrutinio, Dilma Rousseff obtenía 54,47 millones de votos (51,64 por ciento de los sufragios válidos) contra 51,02 millones (48,36 por ciento) del retador socialdemócrata Aécio Neves, con una tasa de abstención de 21,09 por ciento, según exhibía el Tribunal Superior Electoral (TSE) en su sitio web.
Lo ajustado del resultado se reflejó en que la diferencia a favor de la jefa del Estado sólo fue irreversible una vez que se completó 98 por ciento del escrutinio y en que ella se impuso en 15 de los 27 estados brasileños, incluido Minas Gerais, donde nació y fue gobernador Neves.
"Mi objetivo es impulsar una reforma política en el Congreso y debe ser convalidada por la sociedad por medio de una consulta popular"
Dilma Rousseff En su primer discurso tras ser reelecta, Rousseff reconoció implícitamente la virulencia de la campaña electoral, al señalar que "el calor liberado en la disputa debe ser transformado en energía constructiva de un nuevo momento de Brasil" y llamar a "encontrar puntos en común y una primera base de entendimiento para hacer" al país "avanzar".
Aclaró, de todos modos, que no creía que el balotaje "tuviera dividido al país entero", sino que "suscitó sentimientos contradictorios pero en busca de un único objetivo: cambiar el país", y subrayó que durante la campaña electoral "la palabra más repetida fue cambio y el tema fue reforma".
"Mi objetivo es impulsar una reforma política en el Congreso y debe ser convalidada por la sociedad por medio de una consulta popular", dijo Rousseff como prioridad para el que será el cuarto mandato presidencial consecutivo del Partido de los Trabajadores (PT) fundado y liderado por su antecesor en el cargo, Luiz Inácio Lula da Silva.
