Las memorias de estado sólido, ya se usan en cámaras filmadoras y fotográficas, reproductores multimedia (MP3, MP4, etc.), celulares y memorias para acarrear datos. Además, se usan en las Notebooks de primera gama y en algunos discos duros externos.
La idea es extender su uso al almacenamiento masivo de datos y archivos de sistema, logrando así que se conviertan en el “Disco” al menos de las computadoras portátiles y en servidores. ¿Por qué? Por su gran potencialidad de almacenar grandes cantidades de información en muy pequeño espacio físico, lo cual es útil para las actuales Notebooks y para Servidores que almacenan grandes cantidades de información de cientos de miles de usuarios, por lo que el espacio físico puede comenzar a mermar.
Además de esto, las SSD (Solid State Drive o Unidades de Estado Sólido), consumen menos energía, no generan calor por lo que precisan menos ventilación. Trabajadoras silenciosas, nos harán olvidar del cálido “ronroneo” del disco rígido exprimido a grandes revoluciones.
El precio de estos dispositivos es actualmente elevado, pero como se sabe, pronto tendrá la accesibilidad suficiente para el bolsillo del usuario final.
Los dispositivos que ha presentado Intel en los últimos tiempos, son de tan sólo 34 nanómetros de espesor y consumen 0,1Watts de potencia, a diferencia de los 10Watts de un disco rígido de características similares.
