Cuatro ladrones disfrazados de soldados, con uniformes de fajina, irrumpieron en el predio militar de Campo de Mayo y, tras reducir a efectivos del Ejército que estaban de guardia, entraron y se llevaron tres fusiles FAL y nueve cargadores con municiones, informaron fuentes policiales.

El hecho ocurrió cuando los delincuentes ingresaron al predio castrense y sorprendieron a dos soldados y dos suboficiales del puesto de guardia "Banco de Sangre", situado a pocos metros del Hospital Militar.

Los delincuentes, tras reducir a dos sargentos y dos soldados, se apoderaron de tres FAL (Fusil Automático Liviano) completos y nueve cargadores, cada uno con 20 municiones calibre 7.65, y huyeron.

Ayer, el Ejército emitió un comunicado en el que confirmó el episodio. Según detalla el comunicado el soldado que fue tomado por sorpresa, fue golpeado sin mayores consecuencias para su salud física.

La causa recayó en el Juzgado Federal Número 1 del partido de San Martín a cargo del magistrado Alfredo Bustos y la investigación la realizará la Gendarmería Nacional. Asimismo, el Ejército llevará cabo las actuaciones administrativas correspondientes, se destacó en el comunicado oficial.