A pocas semanas de dar comienzo a la Cumbre de París contra el cambio climático, un encuentro definitorio para establecer cambios en la matriz energética para evitar las emanaciones de gases contaminantes de efecto invernadero, diferentes gobiernos impulsan energías alternativas limpias y sustentables, a partir del aprovechamiento de los recursos naturales.
San Juan es la provincia más adelantada de las tres con parques de producción fotovoltaica, aportando 8,1 MW al sistema interconectado, en tanto San Luis y Buenos Aires generan 1 y 0,6 MW, respectivamente con la captación de la radiación solar. Por otra parte, la mayor energía eólica del país se produce en los parques de Genneia, Chubut con 77 MW, Arauco, La Rioja y Loma Blanca, también en Chubut, con 50 MW cada uno. El primero y más grande del país, atiende las necesidades de más de 100.000 hogares patagónicos.
Estos avances energéticos ecológicos sobre las usinas alimentadas con combustibles fósiles, prevén proyectos híbridos eólico-fotovoltaicos combinando ambas tecnologías en forma simultánea, de manera de mantener activo el servicio en días nublados, cuando decae la radiación solar, cubriendo el déficit con el aporte de los aerogeneradores y viceversa. En ese sentido la experiencia es altamente positiva, como lo demuestra el sistema eléctrico aplicado en el Camino del Buen Ayre, la autopista metropolitana, que permite abastecer la demanda de los sistemas de iluminación LED y de peajes a lo largo de 25 kilómetros, en la actual primera etapa.
La trascendencia de este aprovechamiento energético y limpio es que, a diferencia de los servicios eléctricos tradicionales que requieren grandes infraestructuras, los paneles solares y molinos dan la posibilidad de disponer de energía en pequeña escala y hasta prescindiendo de la red. En diferentes lugares del mundo existen generaciones individuales para proveer energía a edificios públicos, carreteras y viviendas que podrían ser aplicadas en nuestra provincia en edificios escolares, puestos policiales y otras dependencias estatales, a la vez de crear conciencia en la población para seguir el ejemplo.
Más todavía, San Juan puede ser un ejemplo nacional si se suman la generación hidroeléctrica, solar, eólica y geotérmica de sus generosos recursos potenciales.
