Ana María Becker, madre de Anahí Garnica, la bombero fallecida en el incendio y derrumbe del depósito, lamentó ayer que ‘Dios se la llevó rápido, muy temprano‘, pero se consoló en que su hija ‘lo poco que vivió, lo vivió feliz‘. ‘Hay que estar en una familia de bomberos. Tuve a mi marido bombero, la tenía a Anahí bombero, y tengo a otro hijo, más chico, que está haciendo la carrera de bombero‘, expresó la mujer.
Anahí tenía 29 años y era subinspectora del Cuerpo de Bomberos de la Policía Federal Argentina; fue la primera mujer en ingresar como bombero a esa fuerza. ‘Venía zafando, la Virgen la venía protegiendo, pero bueno, Anahí murió como ella quiso, haciendo lo que quiso. Siempre salía con adrenalina y emoción, me contaba que era ’espectacular’ su trabajo‘, la recordó Becker en diálogo con radio América.
Emocionada, la mujer contó que Anahí ‘no quería que la saquen de la guardia. Y le tocó. La veía feliz, y si estaba feliz, apoyaba que hiciera lo que le gustaba. Estudiaba también arquitectura, pero era algo secundario, porque su vocación era estar con los demás, al servicio de los demás. Yo la apoyaba mucho, rezaba por ella, pero otra cosa no podía‘. Luego de destacar que ‘era familiera, porque decía de salir de vacaciones todos juntos, alentaba a sus hermanos y a su papá para salir todos juntos‘. Becker enfatizó sobre su hija: ‘Vivió feliz, poco, porque Dios me la llevó rápido, muy temprano, pero lo poco que vivió, vivió feliz‘.
La pasión de Anahí empezó a tomar forma en 2003, cuando se recibió de maestra mayor de obras en un secundario industrial. Enseguida se anotó para cursar Ingeniería Civil en la Universidad Tecnológica Nacional, pero su camino estaba en otro lado. Ese mismo año se enteró que la Federal iba a permitir el ingreso de mujeres y aprovechó la oportunidad, consiguiendo entrar.
“No había ni habitación ni baño para femeninos”, contó en una entrevista, en marzo del año pasado. Como subinspectora tuvo que soportar la desconfianza de sus subordinados, todos hombres de más de 50 años y con mucha experiencia. “Algunos se resistían a la autoridad, pero a mis compañeros varones también les pasaba. No tenía que ver con el género sino con nuestra juventud”, explicó.
El año pasado, con motivo del Día de la Mujer, su historia fue contada en un spot el Ministerio de Seguridad de la Nación. En el video aparece con el equipo al hombro, poniéndose las botas del uniforme y subiendo a la autobomba.
