"Vendí con el enlace de los Basualdo, lo que vendo en dos meses", comentó entusiasmado un reconocido empresario local en ronda de amigos y colegas que tienen sus negocios en el microcentro.
La frase refleja el impacto inesperado que causaron en las ventas del comercio local los dos casamientos top que se realizaron recientemente: Por un lado, estuvo el enlace del hijo de un diputado nacional y una deportista con apellido histórico muy arraigado en la provincia; y por el otro, una de las hijas de un senador nacional y empresario millonario, con un joven apuesto. Ahora bien, nadie -o al menos los más incrédulos- se imaginaron que los casamientos de José Manuel Ruperto Godoy con Cecilia Del Carril y de María Eugenia Basualdo con Juan Pablo Ruiz Pontoriero podían hasta mover la aguja de la economía del comercio sanjuanino y que generara tanto revuelo, al punto de verse reflejado en la recaudación impositiva (ver aparte).
Las dos bodas tuvieron todo el lujo que uno se pueda imaginar y fueron en fines de semana consecutivos. Buena comida, personalidades de la política del más alto nivel, glamour, un lugar con estilo y ambas tenían colgado el cartelito de "Bodas del año", algo que por estos lares ocurre cada tanto. Pero cómo será la repercusión en la provincia, que los comerciantes que los tenían inscriptos en sus listas de novios no podían creer las ventas que tuvieron y el nivel de regalos que las felices parejas recolectaron, al punto que uno de ellos no escatimó en catalogarlas como "dos acontecimientos extraordinarios" que ayudaron a que marzo cierre en algunos rubros con buenos números, principalmente el de regalería y joyería.
Los 700 invitados en la boda de la hija del senador, en donde estuvieron desde empresarios del más alto poder adquisitivo hasta políticos de la talla del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos o la del puntano Adolfo Rodríguez Saá, ya adelantaban un "target" de regalos acorde a los bolsillos de los invitados. En las charlas de café de algunos popes del comercio local empezaron a ponerse sobre la mesa los detalles más insólitos en cuanto a los regalos que recibió la pareja. Los novios decidieron abrir más de una lista de casamiento y para ello optaron por casas de comercio de distintos rubros, entre ellos dos joyerías, regalerías y cadenas nacionales de electrodomésticos. Sólo en una de estas últimas hubo 24 obsequios de tres ceros. En otra cadena" el comentario fue que hubo al menos 9 invitados que pagaron montos superiores a 3.000 pesos en heladeras, sabiendo que los novios pueden cambiar el monto de los regalos por lo que ellos quieran.
Los que menos dinero gastaron o que optaron por regalos más "modestos", se inclinaron por lujosos juegos de cubiertos, platos o adornos que iban de los 500 a los 3.000 pesos.
