Buenos Aires, 13 de noviembre.- La competencia en Balcarce ya había tenido un lunar importante en el inicio de la actividad: aunque las razones fueron totalmente diferentes, dos días antes de la tragedia de Falaschi, otro piloto estuvo al borde de la muerte pero milagrosamente salió ileso.
El episodio se produjo cuando promediaba la primera tanda de los entrenamientos del TC y una bandera roja detuvo la actividad en pista debido a que Canapino, campeón de la categoría, se quedó sin frenos al final de la recta principal.
Momentos después, el piloto de Chevrolet transitó las vías de escape, pero golpeó y pasó por encima de las contenciones del trazado, lo cual desencadenó un terrible accidente con el auto que terminó dando varios vuelcos.
“Estoy agradecido a la vida que no me pasó nada. La verdad que con el golpe que me di le tengo que dar gracias a Dios que salí ileso. Salí como un misil y cuando ves que no frenas y se te viene todo encima…la sensación es indescriptible", le contó el piloto a Rodolfo Balinotti, médico de la categoría. Falaschi no tuvo esa suerte.
