El lunes por la noche, José Gioja no pudo pegar un ojo. Era mucho para pensar, felicidad mezclada con angustia. Tenía a cuatro presidentes durmiendo a pocas cuadras de su casa, dos que llegaban al otro día, y la impaciencia porque llegue la firma para darle un impulso definitivo al túnel por Agua Negra. "Era para pellizcarse", graficó ayer la experiencia de la Cumbre del Mercosur, el día después de dos jornadas que marcaron la historia de la provincia para siempre.
Si le preguntan qué le gustó más, cita dos momentos: la famosa tripartita, reunión donde logró juntar a Cristina Fernández, Lula Da Silva y Sebastián Piñera, a hablar del túnel; y el párrafo que el presidente chileno le dedicó a esta obra en su discurso, de inesperada contundencia para el sanjuanino, según dijo.
Gioja contó que pese a que algunos le decían "para qué te metes en estas cosas", igual siempre supo que las cosas iban a salir bien y nunca dudó de que se haría en San Juan. Todo salió porque el diputado nacional Ruperto Godoy sugirió la idea. Inmediatamente empezaron las gestiones, Cristina reunió a los gobernadores sanjuanino y chaqueño, Jorge Capitanich -a quien Gioja llama "Coqui"- y acordaron que la Cumbre Social se haría en su provincia y la de presidentes en San Juan. A lo complicado de armar un acontecimiento de nivel mundial, se sumó el contratiempo de las dos postergaciones, por el Mundial y por el viaje a China de la presidenta.
El principal temor de Gioja era la seguridad. "Yo conocía del tema porque estuve en Toronto, y por eso le pedí a la gente que supiera ser tolerante", reflexionó. Más tranquilo se quedó cuando supo que el coordinador del operativo era el alto funcionario de la Federal, Horacio Jiménez, quien había sido su custodio en épocas del Senado, por eso sintonizaron inmediatamente.
"Ha salido bien increíblemente todo".
Pese a que se lamentó ante los presidentes por no tener sol el día de la sesión, el nublado no le opacó la sonrisa a Gioja estando sentado en la mesa grande. "Ahí teníamos un cortinado y estaba climatizado, muy lindo, no sabía qué pasaba afuera". Allí, recibió elogios de muchos de los presentes, por el Centro Cívico. "Yo cuando podía les contaba que hace 4 años eso no era nada". Pero lo que más le gustó fue "que la presidenta, Lula y Piñera, dijeran que en este salón Cruce de Los Andes, tiene que ver con San Martín, y ese es un reconocimiento a una de las apuestas nuestras de decir que San Martín cruzó por acá, quedó claro que cruzó por acá".
"Piñera para nosotros fue el mejor. Yo no creía que iba a ser tan fuerte", resumió Gioja. El chileno, apenas empezó a hablar ante sus pares, dijo que el túnel por Agua Negra, obra insigne de la gestión giojista, es una materia pendiente y le pegó directo al corazón a Gioja y sus funcionarios, unas sillas más atrás, que salieron por televisión con una sonrisa incontenible. El gobernador contó los entretelones de la decisiva postura del chileno. El intendente de la IV Región, Sergio Gahona, iba a venir el lunes con la comitiva de su país, pero Gioja le pidió que se venga el martes, junto al presidente, para tener la oportunidad de comentarle sobre el proyecto del túnel y así fue que cuando aterrizó en San Juan, Piñera venía compenetrado con el tema. Tanto así, que apenas llegaron el gobernador se subió por pedido del presidente al avión, y allí empezaron a darle forma a la reunión tripartita que se dio más tarde junto a Cristina y Lula.
Ayudaron mucho en el convencimiento del chileno el embajador argentino en Chile, Ginés González, un amigo de San Juan, y el nuevo embajador chileno en Argentina, Adolfo Zaldívar, a quien Gioja conoce desde épocas cuando ambos eran senadores y le dieron forma al tratado minero binacional. Cosas de la suerte, reflexionó el provinciano, resultó que se fue más temprano de lo debido a buscar a Piñera el martes y se encontró con el canciller chileno y Zaldívar en el aeropuerto, lo que le permitió diagramar la estrategia.
Faltaba convencer a Cristina, que accedió de inmediato, y a Lula, con cuyo canciller y otros funcionarios cercanos al líder carioca habló el gobernador acompañado por Zaldívar. Al fin, la cumbre para Agua Negra se terminó de armar unos minutos antes de hacerse. Gioja dijo que nunca se imaginó que iba a estrenar para ese meeting histórico de media hora, su despacho en el Cívico, que nunca usó porque prefirió quedarse en la casona de la Paula Albarracín de Sarmiento.
Sirvió también toda la previa con el canciller Timerman, y funcionarios de Cancillería que cenaron el fin de semana con el gobernador, donde se ataron detalles para incluir el túnel en la agenda mercosureana.
Otra cosa que se le quedó grabada al sanjuanino fue cuando quedó para las actas, dicho por Cristina, que lo resuelto se conocerá en la posteridad como la Declaración de San Juan. "A mí no se me había ocurrido y cuando lo dijo el presidente Lula, yo le dije a la presidenta que lo mencione", apuntó el gobernador, quien estuvo sentado junto a ella toda la ceremonia. Ayer mostraba orgulloso en su despacho el acta de la sesión, que tiene como último punto "agradecer a la provincia de San Juan por su generosa hospitalidad". También tenía en el escritorio diarios de San Juan, Mendoza y Capital Federal, donde coincidían en destacar que el gobernador tuvo su día soñado. "Es verdad", reflexionó.
A todos los presidentes les regaló el poncho sanmartiniano original de lana y muchos vinos de varias bodegas, salvo a Cristina y Lula que ya los tenían y a quienes les dio una colcha artesanal jachallera, "de donde me he criado", les dijo. Ayer por la mañana, Gioja recibió unas esculturas de madera que le envió Evo Morales, agradecido por la estadía.
