Un oficial y un agente fueron detenidos tras ser denunciados por un comerciante de Rawson, que aseguró que le exigieron dinero para no detener a su hijo en una causa por robo. En un operativo sorpresa realizado el sábado, otros miembros de la policía local armaron una redada en el lugar donde supuestamente se iba a realizar el pago, pero el encuentro entre el denunciante y los efectivos bajo sospecha no se concretó. Minutos más tarde, el juez Agustín Lanciani ordenó apresar a los dos policías en la Seccional 24ta. Ambos quedaron presos, pero ayer al mediodía fueron liberados provisoriamente, mientras se sigue investigando el caso.
El que denunció el presunto pedido de coima es Armando Pérez y los policías detenidos fueron el oficial Lorenzo Trigo y el agente Luis Villalón, miembros de la brigada de calle de Seccional 24ta. de Rawson, indicaron en la Central de Policía. Todo vino por un hijo de Pérez, de 18 años, que está con tratamiento por su adicción a las drogas y que siendo menor tuvo antecedentes penales.
Visita inesperada
Todo comenzó el sábado a eso de las 13:30, cuando el oficial Trigo y el agente Villalón fueron en un auto Fiat Uno a la casa de los Pérez en calle Maipú del Barrio Victoria, Rawson. "Mi mujer cuenta que llegaron prepotentes a buscar a mi hijo, lo querían llevar. Yo estaba trabajando cuando me avisaron, y volví a mi casa para ver qué pasaba. Hay vecinos de testigos, esos policías estaban borrachos. No traían orden de allanamiento ni nada, lo que querían era sacar plata", aseguró el comerciante.
Pérez dialogó con los policías. El oficial se comunicó por celular con un jefe. Tras esa charla, el mismo oficial le habría dicho está todo "arreglado", después arrimate por la comisaría, según la denuncia. A eso de las 14:30 fue a la Seccional 24ta. y Trigo junto a Villalón lo hicieron pasar a una oficina, donde supuestamente le exigieron dinero. "Yo les expliqué que no tenía dinero. Villalón me dijo «cómo podemos hacer». Me pidió que consiguiera algo de plata y que nos juntáramos a las 18 en el servicompras de la estación de servicio de Lemos y Doctor Ortega", aseguró Pérez.
El comerciante fue a su casa, pero luego se dirigió a la Central de Policía para denunciar a los policías. De inmediato, el juez Agustín Lanciani -del Segundo Juzgado de Instrucción- dispuso que sacaran fotocopias a los billetes -eran 300 pesos- con que iba a pagar Pérez y organizó un operativo para detener a los supuestos involucrados, contó un jefe policial. Aconsejaron a Pérez que fuera a la cita cuando ellos le avisaran, en tanto un grupo iba a estar listo para la redada.
En la nada
Eran las 18:05 cuando Pérez se fue en moto hacia el lugar señalado, pero el encuentro por el supuesto pago no se concretó. Dos cuadras antes de llegar se cruzó con el agente Villalón que ya venía en el Fiat Uno en sentido contrario. "Le hice seña y no se paró. Pasó de largo, lo seguí para hablarle cuando se paró en un semáforo y ni me miró. Entonces me fui y me encontré con el juez y los otros policías, que me dijeron que igual fuera a la comisaría a ver qué me decían Villalón y Trigo", relató Pérez.
Versiones policiales indicaron que Villalón supuestamente estuvo minutos antes en la estación de servicio esperando, pero después se fue. Curiosamente a esa hora, también llegó ahí un patrullero de la Seccional 24ta. Otras fuentes argumentaron que fue pura coincidencia, que estaban haciendo una recorrida.
Pérez fue a la comisaría, pero el agente no lo quiso atender. Luego volvió y se encontró con Trigo y Villalón, pero le exigieron que se fuera. Los dos policías paralelamente salieron rápido y se marcharon en el Fiat Uno, pero a las cuadras fueron detenidos por un grupo de la Brigada de Investigaciones al mando del juez Lanciani.
El oficial y el agente estaban de franco, entonces no se explica qué hacían ahí. De todas maneras, no les encontraron nada comprometedor, más allá que le secuestraron el auto y los celulares. Pérez aseguró "estoy seguro que se filtró el dato y les avisaron que el juez y otros policías los iban a detener. Por eso Villalón se fue antes que yo llegara". Los dos policías estuvieron detenidos en la Central de Policía, en principio por tentativa de cohecho o coacción, pero ayer al mediodía los liberaron provisoriamente porque no habían pruebas firmes para imputarles algún delito concreto, afirmó una alta fuente policial. Aún así los siguen investigando y se prosigue con un sumario interno.
