No eran mucha gente, pero estaba y José Luis Gioja sintió su presencia ayer minutos antes de empezar su discurso. En la entrada de la Legislatura, una enorme bandera blanca y pancartas con fotos de la joven María Celeste Archerito (19) que murió en agosto del año pasado, atropellada en la calle Comandante Cabot, reclamaba "leyes con penas en cumplimiento efectivo". Enfrente, a pocos metros, otra bandera pedía "terreno para la Escuela Fortabat".
Ambos reclamos fueron a ponerse en el ojo de José Luis Gioja, que poco podía hacer por el primero porque se trata de otro poder, pero tiene influencia en el segundo. Pese a que el gobernador entró por el costado y no se topó de frente con la escena, se enteró de las inquietudes y hasta lanzó algún pedido de solución en la intimidad hacia los legisladores para que se ocupen del problema de la escuela.
Los protestantes eran padres y autoridades de la Escuela de Educación Especial Alfredo Fortabat, ubicada sobre Avenida Rioja y Circunvalación Norte. Según explicó la vicedirectora del establecimiento, Graciela Vega, cuando el gobernador fue a inaugurar las instalaciones escolares en 2005, les dijo en público que el terreno contiguo sería destinado a una ampliación, porque si bien tienen edificio nuevo, no dan abasto con una matrícula de 72 niños con capacidades especiales por la mañana y 142 por la tarde. Allí iban a construir un salón de usos múltiples, un polideportivo y 4 aulas taller. Según Vega, desde entonces empezaron a hacer trámites recordando el compromiso del gobernador, pero se encontraron con que el año pasado el entonces jefe de la bancada giojista, Daniel Tomas, le cedió el terreno por ley a la Unión Vecinal de la Villa Juan Jufré, que ya habría hecho el cierre perimetral del predio.
"Al gobernador y a los diputados les pedimos la derogación de esa ley porque tenemos derechos adquiridos", dijeron los protestantes, que querían darle una carta con la solicitud a un colaborador del gobernador por lo menos.
Por otro lado, los compañeros de teatro de María Celeste, junto a familiares, expresaron su indignación por la posibilidad de que la Corte de Justicia fije el beneficio de la probation -trabajos comunitarios- en los casos de los asesinos al volante y que de esa manera eviten la condena. "Esto sería un desastre para los sanjuaninos", se lamentó Andrea Castracani, prima de Archerito. Según ella, hay en la provincia más de 600 casos que podrían tener un asesino suelto si la Corte avala la probation. "Terminar con una vida no vale 3 meses de trabajo comunitario", analizó Castracani.
Luego del discurso, se lo vio a Gioja conversando con algunos legisladores. Les encargó en voz alta que se ocupen del caso de la escuela.
