Un total de 94 personas, 24 de ellas menores de edad, fueron rescatadas ayer con heridas leves y crisis nerviosas, en distintas zonas de alta montaña, tras quedar varadas en medio de una veintena de aludes registrados en la localidad de Uspallata, sobre la ruta 7 camino a Chile.
La directora del Hospital Chrabalovsky de Uspallata, Isabel de Peralta, dijo que fueron atendidos ‘70 adultos y 24 niños‘ y que en general ‘ninguno sufrió consecuencias graves‘. La médica puntualizó que sólo se observaron ‘golpes, magulladuras, enfriamiento, subas de presión en algunas personas de edad avanzada y la lógica angustia y estado nervioso por los difíciles momentos vividos”.
Desde el jueves en la noche, un temporal de lluvia y barro generó una veintena de aludes entre las localidades de Quebrada Seca y Polvaredas, sobre la ruta nacional número 7, en Uspallata, camino a la frontera con Chile. Por tal motivo, el paso internacional Cristo Redentor se encuentra intransitable y se prevé que continuará así por al menos tres días, hasta que se logre limpiar el camino del barro acumulado. Además, Vialidad Nacional emitió un comunicado para informar que por estos desprendimientos, cerraron el paso en la ruta nacional 150, que lleva al Paso Internacional Agua Negra, en San Juan.
Las tareas de rescate se hicieron en un operativo conjunto con helicópteros de la Policía y del cerro Aconcagua, además de personal de la Patrulla de Rescate, Bomberos, Gendarmería Nacional y del Ejército.
Los heridos, una vez estabilizadas sus condiciones físicas y emocionales, comenzaron a trasladarse a sus domicilios, mientras que las personas provenientes de otras provincias o países fueron ubicadas en dependencias de la Brigada de Montaña 8 y en alojamientos temporales.
Además, una dotación de entre 30 y 40 agentes que cumplen funciones en la Dirección General de Aduanas y en la Dirección Nacional de Migraciones quedaron aislados en el Complejo Fronterizo Los Horcones.
Por otra parte, el Comité de Emergencia Hídrica estableció ayer el nivel naranja de alerta para el servicio de agua potable en el Gran Mendoza, a raíz de la crecida de ríos y arroyos en alta montaña, informó el Ente Provincial de Agua y Saneamiento provincial. Fuente: DyN, Télam
