‘Van a ser ya 10 años que mi hijo, y toda la familia, vive ese dolor terrible de saber que el hombre que abusó sexualmente de él anda libre como si nada. Por favor, de una vez por todas esta persona debe pagar por lo que hizo, tiene que haber justicia’. Suena a un ruego, pero ese es el pedido que hace una mujer que en 2005 denunció al entrenador de básquet Luis Gregorio Aguilera por el presunto abuso sexual de su hijo, en ese entonces de 11 años, y que por fin ahora consiguió que la Justicia de Jáchal libre la orden de detención contra el DT. En realidad, el pedido de captura está desde principio de abril y, por lo que se supo, la Policía sólo lo fue a buscar a su casa en Desamparados, en Capital, pero no lo encontró.
En 2005, Aguilera era el técnico de Jáchal Básquetbol Club. Entre el 21 y 23 de julio de ese año, el club llevó a los chicos a jugar a La Rioja. Entre ellos iba el hijo de la mujer que lo acusa. Su denuncia señala que estando allá el entrenador mandó al chico al camarín y, aprovechando que estaban solos, lo manoseó en su cola, lo tomó por detrás y comenzó a frotar su cuerpo. A su regreso, los padres del chico se enteraron que el DT había manoseado al niño en otras dos ocasiones. Eso llevó a que lo denunciaran. Aguilera jamás fue detenido. En 2006, el exjuez Carlos Mateos de Jáchal lo procesó por abuso sexual simple. Su defensa apeló y un tribunal superior revocó el procesamiento, a la vez que dictó la falta de mérito. El caso pasó al Juzgado de Paz de Iglesia, donde la causa durmió todos estos años.
Pese a todo el escándalo, el municipio de Jáchal volvió a contratar a Aguilera en 2014. De hecho, el 14 de septiembre de ese año, el entrenador se cruzó con la supuesta víctima (hoy, de 21 años) en el pueblo y terminaron a los golpes. El joven le gritó: ‘Por qué no me tocás ahora’. Tras el incidente, el juez Pablo Oritja (reemplazante de Mateos) reflotó la causa en diciembre último y, por pedido del fiscal Sohar Aballay, cambió la imputación contra Aguilera por la de abuso sexual agravado por su condición de encargado de la educación o la guarda. Eso derivó en la orden de detención, que está vigente.
