El ciclista holandés Tom Dumoulin, del Giant-Alpecin, se convirtió en el primer líder del Giro de Italia, primera ’grande’ de la temporada y que comenzó ayer en Appeldorn, tras imponerse en la primera etapa, una contrarreloj de 9,8 kilómetros.

Dumolin batió por unas décimas al esloveno Primoz Roglic (Lotto), un exsaltador de esquí que casi le arrebata la gloria.

El corredor del Giant-Alpecin se enfundó la primera ’maglia rosa’ y recibiendo la felicitación en persona del rey Guillermo.

En tercer lugar, a seis segundos, arribó el costarricense Andrey Amador (Movistar Team), cuarto el año pasado en el Giro.

En la primera casi decena de kilómetros de la 99na edición de la ‘corsa rosa’ ya abrió distancias entre los principales aspirantes a la clasificación general de la carrera, siendo el español Mikel Landa (Sky) el más perjudicado.

Dumoulin, favorecido también en su victoria por los problemas estomacales que afectaron al rendimiento del suizo Fabian Cancellara (Trek), firmó una crono de 11m03s para meter 19 segundos al italiano del Astana, Vincenzo Nibali, doble ganador de la prueba y máximo favorito, mientras que Alejandro Valverde no cedió demasiado con el ’Tiburón del Estrecho’ como se conoce al italiano, tan sólo cinco segundos. En cambio, el corredor vasco, Landa, tercero en 2015, que llegó a 40 segundos del ganador, concedió 21 y 16 a sus otros dos rivales.

Hoy se disputará la segunda etapa, un recorrido de 190 kilómetros entre las localidades holandesas de Arnhem y Nijmegen, que promete ser el primer duelo entre velocistas, siendo el francés Arnaud Demare y el alemán Marcel Kittel, los favoritos.